POSADAS. El Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional I, lugar simbólico si los hay, volvió a transformarse ayer en epicentro de las protestas policiales. Esta vez se trató de un centenar de uniformados -entre pasivos y activos- que llevaron adelante una toma pacífica que duró unas dos horas, en reclamo por lo que consideraron “traslados compulsivos” de tres de sus compañeros.Si bien se vivieron momentos de tensión cuando el grupo llegó y copó el mítico edificio de Félix Aguirre y Uruguay, el drama se fue diluyendo con el transcurrir de las horas, hasta que los tres efectivos lograron firmar un acta junto a las autoridades de la fuerza, en la que quedó homologado que ninguno de los presentes recibirá represalias, entre otras cosas.La movilización surgió después de que los tres policías en cuestión fueran notificados de sus traslados, según ellos, en represalia por haber acompañado a los retirados que el último miércoles caminaron desde el IPS hasta ese lugar en reclamo de una recomposición salarial.MovilizaciónComo PRIMERA EDICIÓN adelantó en su edición de ayer, todo se inició en el Comando Radioeléctrico Oeste de la UR-I, actualmente emplazado sobre avenida López y Planes y calle 109.En ese lugar, alrededor de las 21 del último miércoles, se reunió un grupo de uniformados con el fin de analizar medidas a seguir tras el traslado ordenado por la mañana de tres de sus compañeros, el oficial ayudante Javier Báez Núñez, el sargento ayudante Luis Álvez (ambos con prestación de servicios en el CR de la UR-I) y el oficial principal Guillermo García (del CR Oeste).Los dos primeros forman parte de la denominada “Mesa de diálogo” que negocia los salarios policiales con el gobierno; García, en tanto, es uno de los referentes en la dependencia en la que trabaja.Según denunciaron sus compañeros, los tres fueron trasladados a modo de represalia, aparentemente después de acompañar la marcha convocada por un grupo de policías retirados que viene reclamando desde hace meses una recomposición salarial genuina, que aún no fue materializada en sus pensiones.Ante esta situación, el grupo reunido en el oeste posadeño decidió convocar a más compañeros y dirigirse al Comando Radioeléctrico de Félix Aguirre y Uruguay, adonde llegaron alrededor de las 23.10 del miércoles.A las 23.27, después de algunos momentos de tensión, los manifestantes finalmente irrumpieron en el edificio y lo tomaron. Hubo gritos y empujones, pero afortunadamente la situación no pasó a mayores. “Chocamos contra un cordón conformado por cuatro o cinco ‘jefes’ que no nos querían dejar entrar”, le contó un protagonista a este diario minutos después de la nueva toma.Pese a la tensión de esos primeros minutos, la situación se calmó rápidamente y al lugar arribaron el comisario general Raúl Borjas, subjefe de la Dirección General de Seguridad de la Policía de Misiones, y el comisario mayor Juan Carlos Tainski, jefe de la Unidad Regional I.Las conversaciones entre los tres trasladados y los dos jefes se prolongaron varios minutos, incluidos contactos telefónicos con el jefe de la fuerza provincial, general retirado Jorge Munaretto. En los pasillos del Comando pedían por la presencia del titular del Ministerio de Gobierno, Jorge Franco, algo que finalmente no se dio.Así, entre idas y venidas, rumores y diálogos telefónicos, la noche fue transcurriendo y, como en aquella histórica toma de febrero de 2012, la madrugada volvió a sorprender a los autoconvocados en la dependencia.Finalmente, a las 1.27 de ayer, el centenar de policías se reunió en la sala principal del edificio, donde se leyó el acta de acuerdo firmado por los tres trasladados, los dos policías presentes y el jefe de la fuerza, que lo hizo a la distancia y luego de que le acercaran las copias.“Los tres traslados se tiene que cumplimentar, aunque nos dieron tiempo hasta el miércoles”, le explicó Báez Núñez a este medio en la madrugada de ayer. Él, junto a Álvez y García, serán recibidos en Jefatura por Munaretto el próximo miércoles. Allí finalmente quedará sellada su suerte.Luego de la lectura del acta en voz alta -en la que se garantizó que ninguno de los presentes sufrirá represalias- y de los aplausos de los policías, la situación se descomprimió definitivamente y todo volvió a la calma. De todas maneras, los presentes en el Comando reconocieron que continuarán atentos a lo que suceda con la adeudada recomposición prometida a los pasivos. Fractura en la mesa de diálogoLa denominada “Mesa de diálogo” o “de enlace”, órgano creado por los policías para negociar los distintos acuerdos salariales con el Gobierno, terminó de quebrarse.Entre la noche del jueves y la madrugada de ayer, muchos de los autoconvocados en el Comando dijeron no sentirse representados por la misma y pidieron la renovación por votación de los delegados.En la vereda de enfrente, la mesa emitió ayer por la mañana un comunicado en el que sostuvo que ese órgano no apoyó el corte de la avenida Uruguay llevado a cabo el miércoles por parte de la rama pasiva.“(…) Luego de una votación a mano alzada por mayoría se resolvió NO ACOMPAÑAR LA ACCIÓN DE FUERZA, decisión que fue comunicada a los presentes, los cuales desconociendo a quienes transitoriamente los representamos ante las autoridades del Gobierno, NO ACEPTARON y continuaron con la medida apoyados por quienes sí votaron a favor de la acción (sic)”, dice en el documento conocido ayer, en el que la mesa de diálogo “exhorta” a Jefatura a mantener “la buena comunicación que hasta la fecha se ha facilitado”.




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