BUENOS AIRES. Un consultor internacional que visitó Argentina quedó asombrado por la baja escala del sector frigorífico, clave para reducir los costos, según un informe que difundió el sitio especializado Rural Primicias.Mientras las plantas frigoríficas en Estados Unidos son cada vez más grandes (un especialista sostuvo hace poco que ya no se construirán plantas que faenen y procesen menos de 6 mil animales por día), en Argentina actualmente hay sólo tres plantas que matan algo más de mil cabezas diarias. El grueso de las plantas importantes restantes faenan unas 400-600 cabezas por día.El consultor de la industria frigorífica a nivel internacional manifestó hace unas semanas su asombro ante las características del sector en Argentina. Le pareció una industria muy falta de escala -clave hoy en día en este negocio de márgenes tan reducidos- pero le impresionó muy positivamente el nivel higiénico-sanitario y las normas de procedimiento de todas las plantas que visitó.Repitió un dicho que ya se había escuchado alguna vez sobre las plantas exportadoras argentinas: “Las plantas parecen hospitales y los despostadores parecen cirujanos”. Le causó estupor enterarse que la mayor parte de la faena de una planta que visitó corría por cuenta de matarifes, de otros frigoríficos, de supermercados y hasta de grupos de productores (Hilton).El dueño de una de las industrias, en este caso consumieras, le explicó la figura de la faena “a caballito”, con los “papeles de la casa” y allí el consultor colmó su capacidad de asombro.Le parecieron muy chicos los animales que se faenan. “Es asombroso que maten terneros tan chicos con tan buena genética británica como tienen, de razas de carne”.




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