PUERTO IGUAZÚ. Opiniones diferentes, algunas de mucha bronca y varias cosas para analizar quedaron ayer tras la primera etapa del Rally de Puerto Iguazú, que apenas pudo correr una de las cuatro pruebas especiales que estaban programadas.La jornada comenzó con una hora de retraso debido a que hubo que poner en condiciones el sector de puentes del especial 2, que se había deteriorado por una inundación.A la hora de salir a la competencia, los comisarios deportivos entendieron que debían suspender la prueba especial uno (y 3) por la gran cantidad de gente y de vehículos en la calle, que podrían causar accidentes con perjuicios mayores.Una vez resuelta la decisión se procedió a correr la prueba especial, que se largó con el retraso obvio por las desinteligencias.La idea era repetir la prueba sin asistencia, pero el retraso y la falta de luz obligaron a terminar la etapa con el desarrollo de un solo recorrido.En ese único prime de 12,150 kilómetros de recorrido, el más rápido fue Christian Roziak, con el Mitsubishi Evolution 10, quien navegado por Hugo Tomas, completaron los 12,125 kilómetros en 8 minutos 5 segundos, relegando al segundo puesto del Grupo N4 a Manuel Bejar (Subaru) quien quedó a 1m33 del más rápido, décimo en la general.Lisandro Vidal Rodríguez, con el VW Gol de la Clase A está segundo y liderando su categoría, con un registro de 8m25, mientras que tercero quedó su hermano César, también de la Clase A, con un tiempo de 8m41s, mientras que cuarto en la general y tercero en la clase A quedó el “Mono” Stanganelli (R18).En las demás categorías quedaron al frente Gabriel Vidal Rodríguez (N2), Ernesto Silvestri (N7), Andrés Pérez (N6) y Gabriel Born (Clase 1).




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