POSADAS. Esta Semana Santa se cumplirán dos años desde la inauguración del nuevo puente de hormigón armado que atraviesa el arroyo Martín Chico, que conecta el centro de Santa Ana con un barrio suburbano de esa localidad. Si bien en su momento la obra benefició a un grupo importante de vecinos, actualmente el viaducto corre serio peligro de desmoronarse porque la calzada no recibió el mantenimiento debido y empieza a ceder. En tal mal estado se encuentra la zona, donde funcionan distintos emprendimientos productivos, que ya no pueden ingresar los vehículos del tránsito pesado, por el peligro de caer al arroyo. Según contó un vecino de la zona a PRIMERA EDICIÓN, el desgaste de la calle Rinaldi, que es la que conecta con el puente- ha tenido que ver con que se encuentra en una zona de pendiente, hacia donde necesariamente va toda el agua de la lluvia que se acumula en la parte alta, se escurre por allí. Sin mantenimiento, ahora la situación, según la gente del lugar, “ya es insostenible”. “En estos dos años lo único que se hizo fue entoscar, pero sin trabajo de máquinas, y empezó a hundirse, y el puente nuevo ya está inclinado”, contó el vecino Juan Carlos Soliani, un apicultor seriamente perjudicado por la situación.El hombre contó que por allí tienen que cruzar los chicos del barrio para ir a la escuela y los días de lluvia directamente no pueden, porque el lugar se inunda por completo.“No pueden ingresar los remises y tampoco los camiones proveedores”, se quejó y añadió “ a nosotros los productores de chacra, nos cuesta horrores para salir hacia al asfalto”..“Hicimos los reclamos a las autoridades y estamos esperando una solución urgente, que no nos olviden”, clamó.





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