POSADAS. Los foros de seguridad surgieron con un solo objetivo, que tanto la Policía como los vecinos de distintas comunidades elaboren estrategias para combatir el delito. A pocos meses de instaurarse esta modalidad de labor conjunta en la provincia, la mayoría de los foros conformados a lo largo y ancho del territorio misionero funcionan, en el balance, normalmente. Además, PRIMERA EDICIÓN averiguó que existen algunas organizaciones similares que luego de iniciarse, terminaron siendo una herramienta de gran aporte y valor para las comunidades, mientras que en el otro extremo, existen foros que se están disolviendo, en una crisis que lamentablemente arriesga con extenderse a otros vecindarios. Las causas van desde amenazas de los mismos delincuentes, hasta el temor de los pobladores por ser identificados y ser víctimas de represalias por parte de los malvivientes. Este diario detectó dos casos que responden a esta triste realidad. A su vez, se pudo establecer que hay una contracara. Se encuentra en la Zona Centro de Misiones y su historia merece ser contada. Hace casi tres meses, Zulma Morra de Turi, quien es vecina de Oberá, decidió integrar y ser directora de la comisión del foro de seguridad que representa a tres barrios de ese municipio. “Nunca antes tuve contacto con la Policía, para mí era algo nuevo”, dijo al ser consultada en forma telefónica por este medio. Zulma reside en el barrio Hutlgren, donde afirmó, “existía una problemática de inseguridad, pero que actualmente, gracias a la prevención conjunta, entre la fuerza de seguridad y los vecinos, quedó prácticamente erradicada”. “Además del complejo habitacional donde resido, otros dos barrios se nos sumaron a esta iniciativa, como los denominados Kilómetro Cero y Villa Svea, conformando de esta manera el foro con la comisaría Tercera (jurisdiccional), a cargo del subcomisario Roberto Carlos Franco”, indicó la vecina. Luego agregó que “al principio fueron reuniones para coordinar las modalidades de trabajo, las actividades en conjunto con la Policía y el planteo de los inconvenientes de inseguridad que se conocían. Posteriormente, sin dejar de lado las frecuentes reuniones, logramos entrevistarnos con el jefe de la Policía Comunitaria jurisdiccional, con autoridades de la Municipalidad, y otras entidades. De esta manera se fueron dando una serie de circunstancias que superaron el primer objetivo, que era el de luchar contra la inseguridad. Llegaron nuevos desafíos y obtuvimos, al tener una fuerza vecinal constante y que sumaba adeptos y participantes en forma permanente, apoyo para eventos que se realizaban a beneficio, mejoras en los servicios, entre otras cuestiones que hacen a la problemática de una comunidad”. Logros para un bien comúnEntusiasmada por una labor que es sin fines de lucro y que tiene como “ganancia” el hecho de saber que se colabora para un bien común, Zulma contó como fueron logrando, a través del foro de seguridad, numerosos y beneficiosos objetivos propuestos. “Nos enorgullece haber solicitado al Estado provincial un nuevo móvil policial para la comisaría Tercera, que en las próximas semanas será entregado a nuestra Policía, ya que figura en el presupuesto del Gobierno para el 2013. Además, logramos que personal policial femenino participe en charlas a las mujeres del barrio, que conformen el foro de estudiantes universitarios, profesionales, como psicólogos, psiquiatras, abogados o asistentes sociales. Todos ellos a disposición para charlas y asistencia a la hora de prevenir adicciones o problemas que pueden surgir en una comunidad”. Dos conceptos distintosConsultada acerca del fracaso de algunos foros en la provincia, Zulma precisó que “es posible que los vecinos confundan ser denunciantes, con acompañantes, que no es lo mismo. En un foro los vecinos deben acompañar a la Policía, que a su vez debe hacer su trabajo, porque fueron preparados para eso”. Me parece que a veces se malinterpreta la labor de los foros, uno como integrante debe plantear a las autoridades las problemáticas de inseguridad y además controlar que la tarea policial se cumpla, es una relación de confianza la que debe existir entre ambas partes. Cuando la Policía no cuenta con elementos, por ejemplo, es cuando nos toca ser solidarios y a través del foro solicitar al Estado pintura para la dependencia o cubiertas para las patrullas, entre otras cuestiones. o insumos que a veces no reciben los efectivos”. Finalmente, Zulma destacó que “lo importante es la participación de los vecinos lo que mantiene con vida a los foros, un lugar desde donde se pueden plantear no solamente problemas de seguridad, ya que hay otras cuestiones por resolver en la vida cotidiana de un barrio”. “La organización es clave y sería muy positivo que muchas comisiones vecinales evalúen la posibilidad de integrar un foro. Mantenerse en contacto con la policía jurisdiccional y de esta manera con el Estado municipal y provincial, que hasta ahora y por suerte nos han escuchado”, puntualizó. Crisis en Apóstoles y la grave denuncia de Itaembé MiníDistinta realidad a la que se muestra en algunos barrios obereños fue la detectada en complejos habitacionales del municipio de Apóstoles y en la populosa zona de Itaembé Miní, en la capital provincial, en el marco del funcionamiento de los foros de seguridad. En ese sentido, este diario dialogó con el diputado provincial de la Unión Cívica Radical, Walter Molina, muy vinculado a la comuna de la “Ciudad de las Flores”, quien manifestó que “de contar con la participación de 200 vecinos en sus comienzos, el foro local de seguridad pasó a tener tres integrantes. Esto debido a las constantes amenazas de pandillas, ya que al ser una localidad pequeña, identifican a quienes asisten a las reuniones”. “La preocupación por estos graves acontecimientos nos llevó a dialogar con los jefes de la Unidad Regional de Apóstoles, donde descubrimos que los vecinos no habían radicado denuncias por este tipo de amenazas. Como legislador debo aportar lo que puedo, ser parte de la solución para tratar de reactivar los foros de seguridad, pese a que no nos convocaron, queremos estar para aportar nuestro granito de arena. Escuchamos a los vecinos y también a la propia Policía, que muchas veces no cuenta con los móviles necesarios o personal suficiente. Es necesario que amplíen el presupuesto para las fuerzas de seguridad, para que cuenten con mayor logística”, explicó. Por otra parte, y tal como denunció PRIMERA EDICIÓN semanas atrás, vecinos de Itaembé Miní, en Posadas, manifestaron que “temen por su seguridad ante la posible ‘filtraci&oacut
e;n’ de información por parte de la Policía con respecto a quienes brindaron datos que podrían haber sido de utilidad para capturar sospechosos de delitos contra la propiedad”.Esta grave manifestación pública, ocurrió en medio de una insólita y escandalosa denuncia, dando cuenta de la desaparición de una motocicleta incautada en la comisaría Novena (jurisdiccional). Por el hecho, el damnificado cargó sus sospechas sobre un policía.





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