POSADAS. En Misiones, cientos de personas que cobraban pensión por discapacidad o asignaciones familiares por cónyuge o hijos con discapacidad a través de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) dejaron de percibir este beneficio a partir de enero. Ello se debió a que a partir de esa fecha la Anses exigió el Certificado Único de Discapacidad (CUD) y si bien el Ministerio de Salud Pública provincial sacó una resolución (la 066) prorrogando por un año la vigencia de los certificados de discapacidad que vencían entre noviembre de 2012 y noviembre de este año, esta medida contempló sólo a los beneficiarios que ya tenían este certificado. Según explicaron a PRIMERA EDICIÓN los profesionales que integran la junta médica encargada de otorgar el nuevo CUD, la Anses dejó afuera a todos los beneficiarios que desde hacía muchos años percibían por discapacidad y que habían entrado con un sistema anterior, donde sólo se requería la certificación de un especialista. Al ser consultado al respecto, el ministro de Salud Pública, Oscar Herrera Ahuad, admitió desconocer esta situación y, minutos después, según corroboró PRIMERA EDICIÓN, solicitó al coordinador regional de la Anses, Rolando Roa, que se contemplen también estos casos. Ayer al mediodía, cuando este diario dialogó con Roa, el funcionario recordó que la Anses sacó una circular adhiriendo a la Resolución 066 de Salud Pública de Misiones y aseveró que acababa de presentar un pedido para incluir también a los que no tienen estos certificados provinciales a la administración central de la Anses. Cientos y cientos de discapacitados esperan volver a cobrar sus beneficios mientras tramitan el CUD. Un caso paradigmático En diciembre del año pasado el cartero le dejó una carta fechada el 12 de octubre donde figuraba su domicilio pero estaba dirigida a un tal Héctor Sosa. El remitente era la Anses y le notificaba que la autorización para cobrar asignación familiar por hijo o cónyuge con discapacidad vencía en enero de 2013 y que debía tramitar nueva autorización ante ese organismo nacional para evitar la suspensión de los pagos respectivos. Gladys Graciela Barrios, una mujer hemipléjica de 51 años, recibió la carta y -pese a que no estaba dirigida a ella o a su papá que en abril cumplirá 94 años que cobra la asignación por hijo discapacitado (1.200 pesos), fue de inmediato a la Anses a preguntar qué debía hacer. “Después de hacer dos cuadras de cola, mostré la carta y los recibos de jubilación de mi papá pero me dijeron que la carta no era para mí y que me quedara tranquila”, contó ayer a PRIMERA EDICIÓN. Pero llegó febrero y el papá de Gladys, Enrique Barrios, dejó de cobrar la asignación por hijo discapacitado. “Al principio, él me decía que había bajado su jubilación y me seguía dando los 1.200 pesos míos, pero le pedí su recibo y comprobé que le habían quitado mi asignación”, recordó. Ahí empezó el periplo de esta pobre mujer que es soltera y vive con su progenitor. Dos meses sin cobrar“Me fui otra vez a la Anses y me mandaron al Ministerio de Salud Pública para que tramite el certificado de discapacidad y, desde ahí, a su vez, al hospital Madariaga. Me dijeron que tenía que sacar turno y por eso fui temprano, a las 6 de la mañana, pero ya habían dado los diez turnos del día. Fui a las 5, a las 5.30, a las 4… nunca conseguía turno, estaba desesperada. Un conocido de la familia, un hombre ya mayor, me acompañó todas las veces para que no ande sola de noche… yo le agradezco mucho porque parece que Dios lo puso a él para que al menos me acompañe. Finalmente, un día fui a la 1 de la madrugada y pasé la noche ahí para que me atendieran, me dieron el primer turno. Así logré que me dieran todas las planillas y la lista de los médicos especialistas que tengo que ver antes de pedir audiencia con la junta médica que expide el certificado por discapacidad”, contó angustiada.Hace dos meses que Gladys no cuenta con ese ingreso que ella llama “mi pensión”. Desde entonces, sobrevive con la jubilación de su papá, ex trabajador ferroviario, “por supuesto que no nos alcanza para los dos, estamos pasando mal… no entiendo por qué me piden que vuelva a certificar que soy discapacitada pese a que desde los ocho años de vida cobro el beneficio por discapacidad, cuando sufrí un accidente que me dejó hemipléjica”. Gladys sufre una hemiplejía en el lado izquierdo de su cuerpo. Turno recién para junio Gladys pidió todos los turnos con los especialistas que le indicaron, el traumatólogo, el neurólogo y el psiquiatra. “El psiquiatra se negó a completar la planilla que me dieron y escribió en un certificado donde consta que la paciente, por mí, sufre hemiplejía, que es una patología neurológica, no psiquiátrica. El traumatólogo me atendió este miércoles (le dieron turno a las 9 pero por las dudas asistió al hospital a las 3 de la mañana) y con el neurólogo tenía este jueves pero el profesional se ausentó por problemas de salud y me dieron un nuevo turno para el 16 de junio… ¿qué voy a hacer? ¿Seguiré sin cobrar hasta mitad de año? Y una vez que tenga todos los certificados de los especialistas todavía me falta conseguir una audiencia con la junta médica… no puedo más, no sé más qué hacer, dónde tengo que recurrir”, se quebró en llantos.Gladys no sabía que puede tramitar una pensión por discapacidad y, de este modo, podrá cobrar en forma independiente de la jubilación de su papá. “El señor que me acompaña para hacer los trámites me dijo que tenía que sacar mi pensión pero en el Anses me dijeron que, si lo hacía, perdería el beneficio si alguna vez me casaba o tenía hijos. Ahora voy a ir de nuevo a averiguar”, añadió. No obstante, para ambos trámites, requiere el certificado de discapacidad. Competencia de la AnsesSegún explicó la licenciada en Psicología, Guadalupe González, integrante de la junta médica del área
de Discapacidad del Ministerio de Salud Pública, “este ministerio extendió por un año la validez de los certificados de discapacidad, pero el problema es que no todos tenían este certificado que la Provincia otorga desde 2000 y por lo tanto no podemos prorrogarles algo que no tienen. Eso escapa a nuestra competencia como Ministerio de Salud Pública y debería ser resuelto por la Anses”. Es que hasta ahora coexistían dos sistemas para acceder a un beneficio por discapacidad, uno que exigía el certificado otorgado por Salud Pública provincial y otro, muy anterior, donde se aceptada la evaluación de un médico especialista. Según recordó la profesional, el Certificado Único de Discapacidad (CUD) fue aprobado por ley nacional en 2009 y, desde entonces, en forma progresiva, las provincias fueron adhiriéndose a este nuevo sistema que exige una estructura importante en recursos humanos. Misiones se sumó al CUD en noviembre del año pasado y desde hace tres meses que se trabaja con este nuevo sistema, “pero es imposible que expidamos de la noche a la mañana los CUD para toda la población objetivo. Hemos trabajado con el coordinador regional de la Anses y le hemos planteado esta cuestión y la necesidad de que ellos -a través de un mecanismo interno- contemplen la continuidad del beneficio para los que no tienen los certificados prorrogados”, señaló.





Discussion about this post