A pocos días del inicio del ciclo lectivo, la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) atraviesa una etapa de fuerte reorganización para recibir a los estudiantes en un contexto marcado por restricciones presupuestarias y crecientes demandas sociales. Desde la Secretaría General de Asuntos Estudiantiles, el foco está puesto en sostener los albergues universitarios y los comedores, dos herramientas clave para garantizar el acceso y la permanencia en el sistema de educación superior.
Alexis Janssen, secretario general de Asuntos Estudiantiles, explicó en FM de las Misiones que las consultas comenzaron con antelación y que las principales inquietudes se repiten año tras año. “Hay muchas solicitudes de albergues, muchos preguntan también por los comedores universitarios, que por ahí son las mayores demandas que nosotros tenemos siempre al inicio de cada año”, señaló.
En cuanto a la capacidad disponible, indicó que la UNaM cuenta con alrededor de mil plazas distribuidas en distintas localidades de la provincia, entre Posadas, Oberá, Eldorado, San Pedro, San Vicente y Apóstoles. Janssen aclaró que la Secretaría tiene a cargo los albergues ubicados en el campus capitalino, mientras que otras residencias dependen de las facultades. “Siempre intentamos resolver todas las solicitudes que tenemos con respecto a albergues”, remarcó.

Actualmente, el área registra unas 380 preinscripciones, de las cuales una parte corresponde a estudiantes que consultaron por otras unidades académicas o sedes. En el campus de Posadas, la demanda directa ronda los 130 pedidos para carreras que se dictan en la ciudad. Según explicó, el objetivo es dar respuesta a todos los casos posibles, aun cuando los cupos resultan limitados.
Respecto a los convenios con municipios, Janssen sostuvo que muchos gobiernos locales continúan acompañando a los estudiantes, aunque reconoció dificultades para sostener esos espacios. “Para ellos también está siendo muy complicada la situación, hay un déficit y una falta de presupuesto”, afirmó, y agregó que tanto la Provincia como los municipios priorizan la educación “porque entienden que es algo importante para el desarrollo socioproductivo”.
El impacto económico también se reflejó en la continuidad académica. Janssen advirtió que la deserción aumentó de manera significativa durante el último año. “La mayor deserción que tuvimos fue en el inicio del periodo del nuevo Gobierno nacional, el de (Javier) Milei”, expresó, al comparar la caída en la cantidad de ingresantes, que pasó de unos 12 mil en 2023 a cerca de 7 mil en 2024.
Según relató, muchos jóvenes que antes podían estudiar gracias al acceso a un albergue y a un comedor hoy quedaron fuera del sistema. “Esos chicos ya directamente hoy ya están fuera del sistema educativo”, dijo, y señaló que otros intentan sostener la cursada con el esfuerzo familiar y el acompañamiento institucional, ante la convicción de que la formación universitaria genera una transformación social.
En materia de alimentación, Janssen detalló que el comedor Néstor Kirchner continúa funcionando en Posadas para estudiantes de Humanidades, mientras que otras facultades debieron modificar o reducir sus esquemas. “Por cuestiones presupuestarias dejaron de lado el sistema del comedor y optaron por otros tipos de becas”, explicó, al describir una situación que también se replica en Oberá y en otras sedes.
Las restricciones alcanzan además a infraestructura, seguridad y actividades académicas complementarias. Janssen señaló recortes en laboratorios, viajes de estudio, proyectos de extensión y becas de investigación. “El presupuesto fue cayendo no solo en cuestiones de gasto de funcionamiento”, sostuvo, y advirtió que estas limitaciones afectan la calidad educativa y el desarrollo profesional.
Sobre los albergues, indicó que durante el último año se realizaron mejoras básicas con fondos propios, como la compra de heladeras, cocinas y colchones, aunque reconoció que el mantenimiento pasó a ser mayormente correctivo. “Cuando se rompe algo tenemos que salir a parchar”, resumió, al describir reparaciones eléctricas, arreglos de cañerías y tareas mínimas de acondicionamiento.
Finalmente, Janssen recordó que las inscripciones continúan abiertas y que el trámite se realiza de manera online, con entrevistas socioambientales posteriores. “Nuestra idea es resolverlo a todos”, afirmó, e invitó a los estudiantes a acercarse a la Secretaría General de Asuntos Estudiantiles en el campus o a contactarse a través de las redes oficiales de la universidad.





