David María Carrillo atraviesa días intensos y emotivos. A sus 48 años, luego de más de dos décadas de trabajo en el Poder Judicial de Jujuy, inició una nueva etapa de su vida tras acceder a la jubilación. No se trata solo de un trámite administrativo: es el cierre de un recorrido construido con esfuerzo, acompañamiento familiar e inclusión sostenida en el tiempo.
“Estoy muy contento, emocionado. Ahora estoy descansando y desde marzo voy a hacer otras actividades”, contó David. Lejos de vivirlo como un final, entiende este momento como una oportunidad para proyectar nuevos intereses y rutinas.
Su historia laboral comenzó en 2004, cuando desde el Poder Judicial se contactaron con la Asociación Todos Juntos para convocarlo a trabajar. Durante más de 20 años desarrolló tareas en Tribunales, primero en el área de archivo y luego en el quinto piso del edificio. Con el paso del tiempo, consolidó vínculos profundos con compañeros y compañeras, y su despedida estuvo marcada por el afecto y el reconocimiento.
Detrás de este logro aparece con fuerza la historia familiar. Su padre, David Carrillo, médico, repasó el camino recorrido desde el nacimiento de su hijo. “Estoy muy orgulloso, es una caricia para mi alma. Es muy lindo todo lo que pasó”, expresó con emoción.
Recordó que, hace casi cinco décadas, el contexto era muy distinto. “Yo era médico y quienes lo atendían me re conocían. Nadie se animaba a decirme que tenía síndrome de Down. El segundo día mi mujer me preguntó qué pasaba y le dije la verdad”, relató. Su esposa, irlandesa, marcó desde ese momento una postura firme: “Me dijo ‘dejame llorar hoy y desde mañana trabajamos juntos’. Y así fue, trabajamos juntos como familia”.
Desde entonces, la decisión fue acompañar cada etapa de la vida de David María. Carrillo padre explicó que en aquella época no existían ecografías y que la noticia llegaba en el momento del nacimiento. Esa experiencia lo llevó a tomar una determinación personal y profesional: ofrecer su acompañamiento a otras familias que atravesaran situaciones similares.
Para David María, el trabajo fue siempre una parte central de su vida adulta. “Trabajé más de 20 años en el Poder Judicial. Me acuerdo que al principio estuve con la Asociación Todos Juntos y después me llamaron para trabajar”, señaló.
Su hermano Patricio Carrillo explicó que David sentía que estaba culminando su ciclo laboral y que esperaba este momento. La familia acompañó los trámites ante ANSES, sin certezas sobre los tiempos administrativos, hasta que finalmente llegó la jubilación.
Lejos de detenerse, David ya piensa en lo que viene. Entre sus proyectos está estudiar portugués, motivado por un viaje familiar a Brasil que recuerda con alegría. “Me encantó, conocí mucha gente, hice amigos. Me gustaría volver”, contó. Además, continúa con una actividad que lo apasiona desde hace años: el baile. “Bailo todos los sábados y me encanta”, dijo.
Desde la Asociación Todos Juntos Jujuy destacaron que su historia refleja el impacto de los procesos de inclusión sostenidos en el tiempo, especialmente en la vida adulta, a través de talleres, salidas laborales y acompañamiento hacia una mayor autonomía.
La jubilación de David María Carrillo no solo marca un hito personal: también representa un avance concreto en materia de derechos, inclusión y reconocimiento del valor del trabajo de las personas con discapacidad.
Fuente: Todo Jujuy








