Una posadeña de 21 años fue rescatada ayer tras varios procedimientos realizados por investigadores de fuerzas de seguridad federales y provinciales del encierro donde la forzaban a la servidumbre, entre otros delitos, en un campo de la localidad de Saturnino María Laspiur, departamento San Justo, a 200 kilómetros de Córdoba, capital.
La joven con domicilio en la zona sur de Posadas, se encontraba desaparecida hace poco más de un mes y era intensamente buscada junto a su presunto captor, también de 21 años. Ambos fueron descubiertos ocultos detrás de una cosechadora en un campo, a unos 300 metros al norte del lugar donde pernoctaban.
El hallazgo se dio en el marco de un operativo conjunto desplegado por la Policía de Córdoba, la Policía Federal Argentina y Gendarmería Nacional.
La víctima fue trasladada para su contención y valoración al Hospital Iturraspe de la ciudad de San Francisco, mientras que el otro fue detenido bajo la imputación de “trata de personas” y derivado a la unidad penitenciaria 5 de Villa María, y puesto a disposición de la Fiscalía Federal, a cargo de Guadalupe Riera.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, se refirió respecto al caso: “Se trató de una colaboración solicitada desde la Fiscalía Federal de Villa María para reforzar los rastrillajes en la zona de Laspiur, basados en los indicios de la investigación que apuntaban a que la joven podría encontrarse allí. Con la movilización de todo el personal de la departamental San Justo, y con la colaboración de unidades especiales, pudimos encontrarla con vida y además detener a la persona que a la fuerza la mantenía cautiva”.
En los días previos al hallazgo, la familia de la misionera denunció que ella se encontraba retenida contra su voluntad por su pareja. Incluso, una hermana de la víctima difundió audios en los que la joven manifestaba de manera desesperada que estaba privada de su libertad en la región.
Según se pudo establecer tras el rescate, las labores no fueron sencillas porque el primero de los allanamientos dio resultado negativo, aunque sí hallaron ropa de los involucrados y otras pistas que fueron clave para luego encontrarlos. En inmediaciones a la segunda vivienda allanada finalmente dieron con ellos.
Al momento del hallazgo, la víctima estaba deshidratada, golpeada y con un marcado daño psicológico. Las condiciones en las que la encontraron coinciden con lo relatado por ella en esa llamada donde pidió auxilio a su familia. En esa comunicación habría contado que su captor la secuestró, la llevó a Córdoba y la sometía a maltratos constantes. Entre otros detalles, dijo que la golpeaba, le sacaba su teléfono y no le daba de comer.
Esa charla fue la pista principal para comenzar a rastrearla. Si bien duró pocos minutos, la víctima pudo describir el lugar como una “zona de mucho campo”, sin precisar la ciudad. Sin embargo, cerca del final de la comunicación los investigadores llegaron a oír “Villa María”, por lo que tomó intervención la fiscal Guadalupe Riera.
En este contexto, comenzaron a realizarse rastrillajes y análisis de pruebas. El martes, los investigadores ya habían ubicado al menos dos domicilios en Saturnino María Laspiur. Así, entre la noche del martes y la madrugada de ayer se llevaron a cabo dos procedimientos para encontrarlos.
Encuadre legal
De acuerdo al Código Penal Argentino, en su artículo 145 Bis, “será reprimido con prisión de cuatro a ocho años el que ofreciere, captare, trasladare, recibiere o acogiere personas con fines de explotación (…) aunque mediare el consentimiento de la víctima”.
Las penas se agravan en el artículo 145 Ter, con penas de cinco a diez años, cuando mediare engaño, fraude, violencia, amenaza o abuso de una situación de vulnerabilidad. Si se consuma la explotación, la pena será de ocho a doce años de prisión.





