La evolución de la economía misionera durante la última década evidenció un crecimiento moderado y con fuertes contrastes sectoriales, aunque con un desempeño superior al promedio del Nordeste Argentino (NEA). Así se desprende de un informe sobre la evolución del Valor Agregado Bruto (VAB) provincial entre 2014 y 2024, indicador que mide la riqueza generada por las actividades productivas dentro de cada jurisdicción y constituye el principal componente del Producto Bruto Geográfico. Así lo reflejan los datos armonizados de la CEPAL, analizados por Politikon Chaco.
De acuerdo con el relevamiento, Misiones registró una expansión del 2,3% en su VAB en el período analizado. El dato posiciona a la provincia dentro del grupo de nueve distritos que lograron crecimiento en su actividad económica, en un escenario nacional caracterizado por fuertes disparidades territoriales, donde catorce provincias evidenciaron retrocesos en la generación de valor.
Al comparar con el resto del NEA, Misiones exhibe el mejor resultado relativo en la última década. Corrientes registró un incremento del 0,8%, mientras que Chaco mostró una contracción del 8% y Formosa una caída del 10,4%, ubicándose entre las jurisdicciones con mayores retrocesos económicos del país. Este comportamiento marca una diferencia en el desempeño regional y ubica a Misiones como la economía más dinámica del bloque en ese lapso.
Sin embargo, el crecimiento agregado ocultó una marcada heterogeneidad sectorial.
En el acumulado de la década, actividades centrales para la provincia mostraron retrocesos significativos. El agro cayó un 16,7%, la industria un 6,4% y la construcción registró una contracción del 54,9%, configurando uno de los desempeños más negativos dentro de la estructura productiva local. También se observaron bajas en la intermediación financiera y en minería y canteras.
En contraste, varios sectores vinculados a los servicios exhibieron expansiones relevantes. La generación y distribución de electricidad, gas y agua creció un 43,5%, mientras que hoteles y restaurantes avanzaron un 17,2% y transporte y comunicaciones un 14,6%.
La propiedad de la vivienda mostró una suba del 22,7% y la enseñanza creció más del 11%. El mayor incremento se registró en el sector de la salud, con una expansión del 55,9% en el período analizado.
El comercio, en tanto, se mantuvo prácticamente estable, con una variación marginal positiva.
Este desempeño sectorial explica por qué, pese a las fuertes caídas en actividades clave, Misiones logró cerrar la década con saldo positivo, apoyada en el crecimiento de servicios sociales, infraestructura básica y ramas asociadas al consumo y al turismo.
A nivel país, el informe destaca que el crecimiento económico estuvo fuertemente concentrado en algunas provincias. Neuquén lideró la expansión con un incremento del 93,3% de su VAB, impulsado por el desarrollo del sector hidrocarburífero. También registraron avances significativos Salta y Jujuy, con subas del 10,3% y 10,2%, respectivamente
El estudio también señala que las provincias con mayor peso económico continúan concentrando la mayor parte de la generación de valor.
Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe reunieron en 2024 el 68,5% del VAB nacional, lo que refleja la persistencia de las asimetrías productivas entre regiones.
Efecto ajuste y “motosierra”
El panorama cambia de manera significativa al observar el impacto del primer año del gobierno de Javier Milei. En la comparación entre 2024 y 2023, Misiones registró una contracción del 5,2% de su Valor Agregado Bruto, un resultado que la ubicó entre las provincias con retrocesos más marcados del país y muy por debajo del promedio nacional, que cerró con una caída del 1,4%.
Durante ese período, solo cinco distritos lograron expandir su nivel de actividad.
Neuquén encabezó el crecimiento con una suba del 11,3%, seguido por Córdoba con el 4,5% y Santa Fe con el 3,1%, mientras que Entre Ríos y La Pampa mostraron avances marginales del 0,4%.
El resto de las provincias registró descensos de distinta magnitud, desde bajas leves como las de Río Negro, San Juan y Mendoza, hasta retrocesos más profundos como los observados en Buenos Aires, Salta y Tucumán.
En ese contexto, la caída de Misiones superó con holgura la media nacional y también fue mayor que la registrada en distritos de peso económico como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires.
No obstante, el desempeño misionero no alcanzó los niveles más severos de contracción, que se observaron en jurisdicciones como Jujuy, Formosa, San Luis y La Rioja.
La retracción de la economía provincial durante el primer año de la nueva administración nacional se dio en un escenario de ajuste macroeconómico, fuerte reducción del gasto público y caída generalizada de la actividad en gran parte del territorio argentinos.





