La situación laboral en la fábrica de zapatillas DASS volvió a generar preocupación luego de que el viernes 23 de enero 43 empleados recibieran telegramas de despido. El hecho generó incertidumbre entre los trabajadores y motivó la intervención del gremio Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), que ahora aguarda definiciones en una audiencia convocada por el Ministerio de Trabajo.
La cesantía de los operarios se produjo pocos días después de que la planta retomara sus actividades y tras confirmarse que la producción estaba garantizada al menos hasta mediados de año. Sin embargo, la baja de pedidos por parte de una marca importante habría sido el motivo que derivó en la reducción del personal.
Desde UTICRA indicaron a Norte Misionero que tomaron conocimiento de la situación horas después de que se concretaran los despidos y que, hasta el momento, no recibieron información oficial detallada por parte de la empresa. En ese contexto, se confirmó que el miércoles a las 9 se realizará una audiencia en Posadas, en la que el gremio buscará conocer el panorama productivo y laboral de la firma.
El delegado gremial Gustavo Melgarejo señaló que el objetivo principal será obtener precisiones sobre la continuidad de la actividad y las proyecciones a corto y mediano plazo. “Vamos a ir a la audiencia para eso, vamos a ver cuánto tiempo de continuidad, si la situación mejora que le llamen a los compañeros de vuelta, a los que han sido cesanteados y también vamos a ver qué pasa después de junio, si sale aprobada la reforma laboral”, expresó.
El dirigente explicó que una de las principales preocupaciones radica en el impacto que podría tener la eventual aprobación de la reforma laboral en el Congreso. En ese sentido, advirtió que existe temor entre los trabajadores ante la posibilidad de nuevas reducciones de personal y eventuales modificaciones en el régimen indemnizatorio.
“Si acá en 20 días dicen si seguimos hasta junio, pero necesitamos echar a 30 más”, planteó Melgarejo, al tiempo que remarcó que el gremio pretende que, ante ese escenario, “los muchachos se vayan seguro con su indemnización”.
Desde el sindicato también manifestaron que solicitarán que cualquier compromiso asumido quede asentado en un documento formal y no únicamente en acuerdos verbales. Además, reiteraron el reclamo por la reincorporación de los trabajadores despedidos, aunque reconocieron que se trata de una posibilidad compleja.
Melgarejo sostuvo que actualmente no existen indicios concretos sobre el cierre de la planta, pero señaló que el contexto genera incertidumbre. “Nosotros no estamos advirtiendo que va a cerrar la empresa (…) lo que queremos es que, en el caso que nos toquen más reducciones, que no nos toquen la indemnización y, en definitiva, que si va a cerrar que tampoco nos toquen eso”, afirmó.






