La provincia de Misiones se ubicó en el cuarto lugar del ranking fiscal nacional elaborado por la consultora Empiria, que evalúa el desempeño de las jurisdicciones subnacionales a partir de indicadores clave como autonomía financiera, resultado fiscal, exposición a la deuda y calidad del gasto.
El posicionamiento refleja un desempeño fiscal relativamente sólido en el contexto nacional, aunque con desafíos estructurales en la composición del gasto público.
De acuerdo al informe, Misiones presenta un nivel de autonomía fiscal del 29%, medido como la proporción de ingresos propios y regalías sobre el total de recursos. Si bien este porcentaje se encuentra por debajo de provincias con fuerte peso de regalías hidrocarburíferas, como Neuquén, supera a varias jurisdicciones del Norte Grande y muestra una estructura de ingresos más equilibrada que la media nacional, todavía marcada por la dependencia de transferencias federales.
En materia de resultado fiscal, la provincia exhibe un saldo primario positivo del 0,2% del Producto Bruto Geográfico, lo que indica que los ingresos corrientes alcanzaron para cubrir el gasto antes del pago de intereses de deuda.
Este dato ubica a Misiones entre el grupo de provincias que lograron sostener el equilibrio fiscal en un escenario nacional de fuerte ajuste y restricción de recursos, especialmente durante 2025.
Otro de los puntos destacados del informe es la baja exposición financiera de la provincia. Según Empiria, la deuda de Misiones representa apenas el 3% de sus ingresos totales, uno de los niveles más reducidos del país.
Este indicador otorga mayor margen de maniobra fiscal frente a shocks macroeconómicos y reduce la presión financiera sobre las cuentas públicas provinciales, en contraste con distritos que presentan ratios de endeudamiento significativamente más elevados.
Sin embargo, el relevamiento también señala un aspecto crítico vinculado a la calidad del gasto. Misiones registra una ratio de 7,8 en la relación entre gasto en personal y gasto de capital, donde valores más altos reflejan una mayor concentración del presupuesto en erogaciones corrientes, particularmente salarios, en detrimento de la inversión en infraestructura. Este indicador ubica a la provincia en una posición intermedia a desfavorable dentro del ranking.
El informe de Empiria, que clasifica a 22 jurisdicciones del país, destaca que el desempeño fiscal no depende únicamente del nivel de ingresos, sino también de la capacidad de administrar el gasto y sostener resultados financieros consistentes.
En ese marco, Misiones combina equilibrio fiscal y bajo endeudamiento, aunque enfrenta el desafío de mejorar la composición del gasto para fortalecer el desarrollo a largo plazo.
El ranking es encabezado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, seguida por San Luis y Neuquén, mientras que en el extremo inferior se ubican provincias con altos niveles de rigidez presupuestaria y desequilibrios fiscales persistentes.






