Guaraní Antonio Franco tuvo su partido más flojo de esta campaña y lo terminó pagando caro con una derrota ante Defensores de Puerto Vilelas, que pone jaque la ilusión de los misioneros de disputar una nueva finalísima del Torneo Regional Amateur.
No hubo excusas al finalizar el encuentro, el entorno franjeado en general coincidió en que fueron superados y que la victoria de la visita fue merecida. Pero todos saben que esto no está terminado, el 1-0 es un resultado importante, pero no determinante y el próximo sábado en tierras chaqueñas buscará inclinar la balanza a su favor.
Tras el encuentro, el arquero franjeado Eduardo Flores habló con EL DEPORTIVO y se mostró visiblemente molesto por esta derrota que significó perder el invicto de local, pero sabe que todavía restan 90 minutos para cambiar la historia.
“La verdad es que terminamos tristes. Nos tocó perder este partido de local, pero tenemos toda la fe de poder darlo vuelta”, expresó el “1” franjeado, que fue determinante con algunas atajadas para que el resultado no fuera más abultado para el Verde.
Guaraní estuvo lejos del nivel que venía mostrando y Flores lo reconoció, pero también destacó al rival. “Nos faltó ser nosotros. No hicimos nada de lo que veníamos haciendo. Ellos se vinieron a plantar bien e hicieron un buen juego. Sabíamos que iban a venir con todo, estas son finales y hoy les tocó ganar a ellos. Nos faltaron muchos jugadores, pero igual eso no excusa de nada y esto sigue”, sostuvo.
Con respecto a la revancha, el arquero fue tajante, avisó que no se guardarán nada y también transmitió tranquilidad al público. “Ahora hay que jugar la revancha a muerte, no hay vuelta atrás. Y a la gente decirle que vamos a dejar la vida por estos colores”.
Desde el cuerpo técnico también hubo autocrítica y, aunque hicieron hincapié en las importantes bajas que tuvieron, también reconocieron que la tarea del equipo fue de las más bajas del campeonato.
La semana será corta para La Franja porque tendrá que viajar a Chaco para el partido del sábado a las 19.30 en cancha de Don Orione (en Barranqueras) y cruza los dedos para poder recuperar al goleador Mauro Gómez, que se perdió este encuentro por un desgarro. Con Enzo Kalen ya descartado por lo que resta del campeonato, el cuerpo técnico queda limitado en el recambio y tendrá que afrontar la revancha con lo que tiene.
Por nombre propio y porque su historia lo exige, el equipo del barrio Villa Sarita lejos está tirar la toalla y tendrá un partido más para intentar dar vuelta la serie. Tendrá que ganar al menos por dos goles de diferencia para ganarse el derecho de jugar la finalísima ante el vencedor del Litoral Sur: Juventud Unida o Ben Hur.











