El sitio especializado Pronóstico Misiones señaló que se espera un marcado ascenso de las temperaturas durante las primeras semanas de febrero en Misiones y el resto del noreste argentino, con valores que podrían configurar un evento de ola de calor en la región.
Según el portal, el incremento térmico comenzaría a intensificarse hacia mediados de la semana, con condiciones que se volverían más extremas desde el jueves. Las estimaciones indican que varias localidades misioneras podrían registrar máximas cercanas a los 39 grados, con sensaciones térmicas que alcanzarían o incluso superarían los 42 grados, generando jornadas de calor sofocante.
Entre las ciudades que podrían verse más afectadas figuran Posadas, Apóstoles, Jardín América, Puerto Rico, El Soberbio, Eldorado y Puerto Iguazú. En estas zonas, la combinación entre temperatura elevada y altos niveles de humedad potenciaría la sensación térmica, lo que incrementa el impacto sobre la salud, principalmente en grupos considerados de riesgo como adultos mayores, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas.
El fenómeno no se limitaría a Misiones. En provincias vecinas como Corrientes, Chaco y Formosa, las proyecciones anticipan registros térmicos que podrían superar ampliamente los 40 grados. Algunos modelos internacionales, como el estadounidense, incluso prevén valores superiores a los inicialmente estimados, lo que refuerza la posibilidad de un escenario climático extremo para la región.

Antes de la consolidación del calor intenso, los pronósticos también advierten sobre la probabilidad de inestabilidad atmosférica. Para la tarde de este lunes y durante la jornada del martes podrían registrarse chaparrones aislados en distintos puntos de Misiones. Estas precipitaciones, si bien serían de carácter puntual y de corta duración, podrían aportar un alivio momentáneo frente al aumento térmico previsto para los días posteriores.
Qué es una ola de calor y recomendaciones
Los especialistas señalan que las olas de calor se caracterizan por la persistencia de temperaturas elevadas durante varios días consecutivos, acompañadas generalmente por altos niveles de humedad. Estas condiciones no solo generan incomodidad, sino que también pueden provocar efectos adversos en la salud, como golpes de calor, deshidratación y complicaciones en personas con afecciones preexistentes.
Ante este escenario, recomiendan reforzar las medidas de prevención. Entre las principales sugerencias figuran mantener una hidratación constante, evitar la exposición al sol en los horarios de mayor intensidad, utilizar ropa liviana y de colores claros, y prestar especial atención a niños, adultos mayores y mascotas.
Además, se aconseja reducir la actividad física en horarios críticos y procurar ambientes ventilados o climatizados cuando sea posible. En el caso de trabajadores que desarrollan tareas al aire libre, se sugiere extremar cuidados y realizar pausas frecuentes para disminuir el impacto de las altas temperaturas.






