Un nuevo informe del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, que dirige la organización La Casa del Encuentro, reveló que durante el primer mes de 2026 se registraron 24 víctimas de violencia de género en el país. El relevamiento abarca el período comprendido entre el 1° y el 31 de enero y vuelve a encender las alertas sobre la persistencia de este tipo de delitos.
Según el reporte, en ese lapso se produjeron 19 femicidios de mujeres y niñas, un transfemicidio y cuatro femicidios vinculados de varones adultos y niños. Los casos se distribuyeron en distintas provincias, aunque Buenos Aires concentró la mayor cantidad, seguida por Santa Fe, Tucumán y Mendoza.
Uno de los datos más relevantes del informe es que 17 hijas e hijos quedaron sin madre como consecuencia de estos hechos, y el 25% de ellos son menores de edad. Además, el 50% de los agresores eran parejas o exparejas de las víctimas, lo que refuerza un patrón que se repite en los registros oficiales y de organizaciones sociales.
El Observatorio también señaló que el lugar más inseguro para las mujeres en situación de violencia sigue siendo su propio hogar. En el 51% de los casos relevados, las víctimas fueron asesinadas en su vivienda o en la que compartían con el agresor, lo que da cuenta de la gravedad de la violencia ejercida en el ámbito doméstico.

En el informe se advierte que la situación de las mujeres y diversidades en Argentina continúa deteriorándose, en un contexto marcado por la reducción o eliminación de políticas públicas orientadas a la prevención y erradicación de las violencias. En ese sentido, se menciona que el proyecto de Presupuesto 2026 prevé un recorte cercano al 90% en términos reales para políticas de género y diversidad.
La Casa del Encuentro también alertó sobre otras medidas impulsadas a nivel nacional que, según la organización, profundizan las desigualdades estructurales, como la reforma laboral y cambios normativos que no contemplan de manera específica la situación de las mujeres en el empleo formal ni el impacto de las tareas de cuidado.
Desde el Observatorio remarcaron la necesidad de exigir el cumplimiento de las leyes vigentes y de fortalecer las políticas públicas, al señalar que las desigualdades sociales y económicas son un factor central en la reproducción de las violencias. En ese marco, sostuvieron que detrás de cada femicidio existen múltiples víctimas indirectas, entre familiares y entornos cercanos.









