El Soberbio
26 agosto, 2018
Fueron los jangaderos, allá a principios del siglo XX, quienes iniciaron la historia de El Soberbio, cuando se instalaron en esta tierra para transportar las maderas nativas extraídas de la exuberante selva misionera surcando los ríos y debe su nombre al arroyo homónimo y aunque los Saltos del Moconá y la Biosfera Yabotí son las estrellas de este rincón misionero, absolutamente todo aquí es sinónimo de maravilla, desde el mismísimo viaje dejándose llevar por la ondulada ruta costera 2, una puerta a la naturaleza plena.