“La primera vez que estuve nominado fue un sueño”

Máximo Rolón es una de las caras más conocidas del kick boxing en la provincia. En 2018 fue el ganador del premio de la Fiesta del Deporte de PRIMERA EDICIÓN como el mejor del año en su disciplina. “Anhelaba algún día llegar a estar nominado”, le dijo a EL DEPORTIVO. Toda una vida entrelazada con el deporte de contacto.

10/09/2019 08:46

Creció en una familia donde, en vez de hablar de fútbol en la mesa de los domingos, se discutían técnicas de artes marciales. Por eso no es ninguna sorpresa que Máximo Rolón sea hoy uno de los referentes del kick boxing de la provincia. Tanto que en 2018 fue el ganador del premio de la Fiesta del Deporte Misionero que PRIMERA EDICIÓN otorga al mejor del año en cada disciplina. Un reconocimiento que esperó por largo tiempo y llegó con creces.

Máximo nació en San Vicente y se vino a Posadas en 1993, con 18 años. Vino a estudiar. Se inscribió en la carrera de Profesorado en Historia y a la par estudió Técnico en Electrónica y Telefonía. La primera la tuvo que dejar. Tiene el título de la segunda, pero no ejerció nunca. La vida le tenía preparado otro camino, más relacionado con aquello que vivió desde chico.

Yo vengo de una familia que siempre hizo artes marciales”, dijo Máximo a EL DEPORTIVO en su gimnasio, Rolonkick, al lado del estante que sostiene sus trofeos. “Mis hermanos empezaron cuando yo era muy chico. Ellos tenían un gimnasio de kung fu y decidieron llevarme como para introducirme en artes marciales y de ahí no paramos más”, agregó.

Máximo fue cinturón negro en kung fu; luego arrancó taekwondo ITS y después WTF, donde alcanzó el segundo Dan. Hasta que en el año 2004 llegó al kick boxing. “El que introdujo el kick boxing en Posadas fue mi hermano, Juan Rolón”, señaló Máximo con admiración. “Somos una familia de artemarcialistas y queríamos sentir un poquito más el roce, ver qué se puede hacer cuando los golpes ya son reales”.

En ese momento se practicaba muy poco kick boxing en Posadas. Las veladas se armaban con gente que hacía artes marciales, no deportes de contacto. “Antes había mucho prejuicio por el tema del contacto pleno porque decían que se iban a lastimar”. Ni siquiera había tantos alumnos.

Juan se lesionó en un torneo en Bolivia y no pudo hacerse cargo de su escuela por un tiempo, por lo que Máximo tomó la posta hasta que Juan volvió, recuperado. Entonces Maxi volvió a dedicarse casi exclusivamente a la competencia. En ese contexto llegó la primera nominación: en 2007, los hermanos Rolón, Juan y Máximo, estuvieron entre los ternados para el premio de PRIMERA EDICIÓN. “Juan por ser campeón sudamericano, yo por un regional que gané y un internacional que había peleado en Brasil. Fue la primera vez que estuve nominado”, recordó.

Esa primera terna fue un sueño cumplido para Maxi. “Siempre anhelé llegar a estar nominado algún día. Era un sueño grande ser reconocido. Creo que el sueño de todo deportista es estar en la Fiesta del Deporte, que te nominen y reconozcan. El trabajo es muy duro, disciplinado. La primera vez que fui nominado no lo podía creer, fue un sueño cumplido”.

De ahí en adelante varias veces se subió al escenario en la Fiesta y tiene una cosecha interesante de premios en la repisa de su gimnasio.

“Desde 2010 en adelante empecé a hacerme cargo de mis alumnos. Nuestro anhelo, con Juan, era hacer crecer el kick boxing. Para eso tenían que hacerse primero escuelas, sacar cinturones negros y que se dediquen a enseñar. Los primeros que tuvimos eran competidores, no enseñaban. Años más tarde se vinieron otros cinturones que sí se dedicaron a enseñar, entonces ahí comenzó la expansión del kick boxing”.

Comenzaron a sumarse alumnos, Maxi llegó a tener hasta 70 en dos clases. Con la aparición de varios profes se diversificó la enseñanza y crecieron las escuelas. Comenzaron a sumarse las mujeres y la disciplina creció. “A partir de 2010 tuvo un crecimiento bastante acelerado. Nosotros como institución, tanto mi academia como otras de la Asociación Misionera, tuvimos un crecimiento del 100%, de tener 1 o 2 escuelas no sé cuántas habrá hoy en la provincia. Se va expandiendo y Juan Rolón fue el que hizo conocer el kick boxing en Posadas y en la provincia. Él empezó todo”.

Con 15 años de kick boxing encima, Maxi no se ve haciendo otra cosa. “Es una forma de vida. El deporte en sí, tanto el kick boxing como las artes marciales, me enseñaron un estilo de vida que es duro pero la recompensa es grande”.