Se enamoró de la “selva misionera” y proyecta una reserva en Picada Zulma

Es un profesional de la medicina que trabaja en el Chaltén. Adquirió una chacra de 35 hectáreas donde comenzó a plantar árboles autóctonos para recuperar la fauna, preservarla y que se puedan hacer estudios.

08/09/2019 09:33

BELLEZA. El arroyo Zulma pasa por el predio en el que empieza a tomar forma el Proyecto Panambí, que busca preservar el medioambiente.

“Proyecto Panambí” se denomina el sueño que un médico del Chaltén, Dante Arguenghi, puso en marcha en San Vicente, cuando hace siete años atrás adquirió una chacra de unas treinta y cinco hectáreas en Picada Zulma, sobre el arroyo de su mismo nombre, y la está recuperando con el propósito de convertirla en un lugar para la educación e investigación de la flora y fauna misionera.

En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, el profesional de la salud empezó diciendo que actualmente se encuentra “replantando árboles frutales autóctonos con el propósito de recuperar la fauna. Además dejamos que se recupere el monte con los ejemplares que quedaron. Es por ello que ya se ven más aves de las que habían y comenzaron a aparecer coatíes en la zona, algo que antes era prácticamente nulo”.

El doctor Arguenghi se autodefine como un apasionado por la naturaleza y afirma que se “enamoró de la selva misionera”. Hace unos diez años decidió que quería radicarse en Misiones para cuando se jubile como médico en la provincia de Santa Cruz. Actualmente trabaja en el Chaltén, un pueblo al norte del Calafate, en el medio del Parque Nacional. Fue eso lo que le permitió conocer mucho sobre la naturaleza y el medioambiente.

Este profesional de la salud nació en la provincia de Buenos Aires y destacó que “conocí la Patagonia por mi trabajo y estoy enamorado de ella. Pasé más de treinta años trabajando allá y me parece cada día más bella”.

Sin embargo, en sus viajes por conocer el resto de la Argentina, llegó hasta Misiones y también se enamoró de la “tierra colorada” donde quiere disfrutar su jubilación.

“Hace unos años nos decidimos por Misiones junto con mi señora y comenzamos a programar qué íbamos a hacer. Queríamos incursionar en el turismo porque la zona en la que yo vivo en Santa Cruz es todo turismo y por eso comenzamos a buscar una propiedad en la zona rural para desarrollar una idea de turismo rural. Así fue que en el 2012 compramos esta chacra y comenzamos a proyectar”.

 

Cambio de rumbo

Dante Arguenghi, médico: “Proyecto Panambí iba a ser un lugar turístico, pero con el tiempo me di cuenta que el turista contamina el ambiente y eso no era lo que yo buscaba. Mi intención es que este lugar quede lo más natural posible”.

Arguenghi adquirió una propiedad de treinta y cinco hectáreas sobre el arroyo Zulma, al costado de la ruta Ejército Argentino, a unos cinco kilómetros del centro de San Vicente. Así comenzó a desarrollar un proyecto vinculado a lo turístico, pero con el paso del tiempo se dio cuenta que no era eso lo que buscaba y dio un golpe de timón para dar paso al “Proyecto Panambí”, un lugar de recuperación de la flora y la fauna del lugar y la preservación de la naturaleza y protección del monte.

“Proyecto Panambí iba a ser un lugar turístico, pero con el tiempo me di cuenta que el turista contamina el ambiente y eso no era lo que yo buscaba. Mi intención es que este lugar quede lo más natural posible. Los turistas no cuidan, ni preservan el ambiente, sino que lo contaminan. En este tiempo observé que no había aves, ni animales en la selva, ni tampoco peces en el arroyo, entonces entendí que necesitaba mantener el medioambiente lo mas natural posible y a eso estoy abocado ahora”, señalo orgulloso de sus intenciones.

Pronto dio a entender sus ideas para el lugar y dijo que “apunto a que esto sea un espacio para el estudio y la investigación de la naturaleza, del medioambiente y de la selva misionera. Primero quise hacer algo turístico, pero me di cuenta que mis intenciones iban mucho mas allá que eso. Ahora estamos plantando especies de árboles frutales nativos para que vuelvan las aves y los animales porque éste era su hábitat. Quiero ver si puedo traer animales para reinsertarlos en el monte y para eso no veo la hora de tomar mi jubilación y venir definitivamente a instalarme acá”.

Su propiedad tiene otras lindantes que no son utilizadas como chacras y su idea es convencer a sus dueños para hacer un corredor ecológico sobre el arroyo Zulma.

“Mi intención es hacer una reserva natural y quiero convencer a mi vecino que tienen una propiedad sobre el arroyo, aguas abajo para que se sume a la idea de preservar y utilizar para el estudio y la investigación. Aspiro a que vengan chicos de las secundarias y las universidades a aprender porque ellos son el futuro, son los que pueden hacer algo por la naturaleza y el medioambiente”.