Por año, Misiones produce unas 300 toneladas de peces

En la tierra colorada hay unos 4.000 pequeños productores que cultivan pacú, tilapia, dorado, surubí y carpa, entre otras especies. La asistencia técnica todavía es un punto pendiente.

07/09/2019 11:11

La piscicultura en Misiones fue tomando terreno en los últimos años. Es así que hace una década se contabilizaban unos 250 productores y, en la actualidad, rondan los 4.000; muchos además son tabacaleros.

En la tierra colorada los pequeños productores producen unas 300 toneladas anuales; pero los especialistas aseguran que “se puede dar un salto cualitativo y cuantitativo si hubiera asistencia técnica”. A dicho kilaje, además, se debe sumar lo que producen los privados, que ronda las 1.100 toneladas.

Entre las especies que se cultivan, están el pacú, el surubí, el sábalo, el dorado, la tilapia, el bagre y la carpa.

El ministro del Agro y la Producción, José Luiss Garay, indicó que “hay seis estaciones de reproducción de peces, de las cuales cuatro son privadas, una cooperativa y una estatal”.

Aseguró que “significa un ingreso para el sector piscícola de poco más de 46 millones de pesos”.

A la vez, agregó que “se debe destacar que esto es lo que comercializan pequeños productores a pie de estanque. Todo se vende”.

Apuntó que “esto se hace con una operatoria que está muy difundida, sobre todo en la Zona Centro donde se hace el despesque, se vacía el estanque y posteriormente la comercialización”.

A esto, dijo que “se deben sumar otras 800 toneladas que produce Rosamonte y otras 300 toneladas que produce Romance”.

Remarcó, también, que “esto nos ubica con casi el 50% del total nacional, por eso es muy importante el volumen que tiene Misiones en cuanto a su participación”.

Se debe destacar, además, que “la actividad involucra a pequeños productores y la comercialización permite, en alguna época del año, que las familias productoras tengan un recurso económico” .

Por su parte, Guillermo Faifer, director de Investigación y Desarrollo Pesquero de la Subsecretaría de Producción Animal de la cartera agraria, contó que “los niveles tecnológicos que cada productor tiene difieren mucho”.

En lo que respecta a los productores, muchos de los tabacaleros se habían construido estanques para tener reservorios de agua; pero aprovecharon e incorporaron peces. En la actualidad, los productores complementan ambas actividades.

Faifer detalló que “se trata de una actividad que en un pequeño espacio puede dar una importante rentabilidad”.

En consecuencia, deslizó que “en un espacio de 1.000 metros cuadrados se puede obtener entre 500 y 1.500 kilos de pescado. Esto dependerá de la especie y la tecnología que se utiliza para tal fin”.

Asimismo, subrayó que las ventas se concretan en las zonas productoras. “Hay unas 800 hectáreas de espejo de agua en Misiones y la mayoría comercializa a pie de estanque”, reafimó.

Consideró, además, “si se pudiera tener una eficiencia productiva en dichas hectáreas, se podría obtener unas 2.000 toneladas; pero hasta ahora se están logrando unas 300”.

Agregó que “hoy en día hay superficies de estanques, hay alevines, una fábrica de alimento balanceado, y frigoríficos; pero nos está faltando la asistencia técnica”.

En esta línea, sostuvo que “la clave para nosotros sería el acompañamiento para mejorar la productividad”.

Hasta el momento, se dictan capacitaciones sobre la temática que suelen tener una duración de cuatro meses. “La asistencia técnica es importante aunque es más costosa porque se debe contar técnicos”, cerró

 

Asistencia a productores

El titular de la cartera agraria de Misiones, José Luis Garay, consideró de suma importancia las asistencias que se brindan, de forma permanente, a los pequeños productores piscícolas.

Detalló que se dictan capacitaciones en lo que respecta al manejo de estanques y cultivos. Además, se entregan peces.

En cuanto a las capacitaciones, contó que “se trajeron especialistas en peces, sobre todo en lo relacionado al valor agregado que se puede dar y que es un punto que se necesita desarrollar”.

Aseguró que “los productores aprenden sobre su propia producción y ven cómo pueden comercializarla, esto se desarrolla bien en Campo Viera”.