El Ministerio de Industria planteó la creación de la criptomoneda misionera

Con el objetivo de lograr una gestión eficiente de los residuos mediante la participación ciudadana. Para incentivar la economía circular, se impulsa la moneda virtual, basada en tecnología Blockchain.

24/08/2019 10:08

Imagen ilustrativa

Ligado a un proyecto de gestión de los residuos, el ente provincial estableció mediante la implementación del Proyecto Colmena, una alternativa que busca incentivar la participación de los ciudadanos para que puedan ser ellos mismos quienes formen parte de la recuperación y procesamiento de los residuos que provienen de los mismos hogares.

De este modo, se propiciará la creación de la criptomoneda misionera conocida como JellyCoin, para retribuir al ciudadano por su participación en el cuidado del medioambiente.

JellyCoin es una criptomoneda complementaria, construida sobre la tecnología Blockchain (la misma que hace posible la moneda virtual Bitcoin), que ofrece un sistema de gestión descentralizado, abierto y transparente, brindando un alto nivel de seguridad y permitiendo que sea la comunidad, y no los bancos, quienes definan las reglas de funcionamiento de la divisa.

NOVEDAD. El ministro Lichowski dijo que “es una idea novedosa”.

El ministro de Industria de Misiones, Luis Lichowski, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN, se refirió a esta propuesta, remarcando que “es un caso particular, una criptomoneda basada en residuos. No hay un antecedente, es una idea original” y que “en el mundo no se ha encontrado ninguna criptomoneda que trabaje con el concepto que se está trabajando acá”, por lo tanto, “es una idea novedosa”.

El ministro, además, destacó la importancia de hacer uso de los residuos para un desarrollo sustentable, que aporta al cuidado del medioambiente y a la vez beneficia a la sociedad misionera.

“Reúne varios aspectos. Un aspecto social, porque es un trabajo comunitario el que se hace, también tiene un impacto ambiental ya que trabaja con los residuos y sobre el medioambiente, y tiene un aspecto tecnológico, como toda criptomoneda”, expresó.

“La comunidad donde se va a implementar primero es Campo Viera. Allí, primero van a haber puntos de recolección de plásticos, y después de otros residuos. Entonces, la gente va a poder llevar allí sus residuos. A la gente que presta distintos tipos de servicios en este proceso, se le paga con la criptomoneda, la moneda virtual que se está desarrollando”, añadió.

Indicó además, que “ese plástico, lo usamos para que sea un insumo para la industria”, y de ese modo se podrán producir varios productos. “Cuando ese producto se venda, pasa a dar valor a la criptomoneda”, destacó.

“Este es un proyecto que tiene varios años. Quien lidera esta iniciativa, el creador de la idea es un muchacho, estudiante avanzado de Informática, que es Iván Zubilewicz, de Campo Viera. Hace tres años ya viene estudiando, puliendo, y (la idea) ha tomado forma interesante”, dijo el ministro.

“Es un primer ensayo que lo estamos haciendo. En este momento estamos trabajando, por un lado con el equipamiento para procesar los residuos, y por otro lado, estamos trabajando con el desarrollo del software”, dado que es necesario que exista una aplicación para el celular en la que se puedan realizar las transacciones.

“Estamos teniendo conversaciones también con el Ministerio de Ecología para que la criptomoneda también pueda ser utilizada en caso de que, por ejemplo, hayan daños ambientales. Entonces si hay algún tipo de daño ambiental, alguien puede ser factible de una multa, y esa multa se podrá pagar en pesos o en criptomoneda”, amplió.

De este modo, explicó que en caso de que alguien tenga que pagar la multa, tendrá la opción de vender sus residuos para ser reciclados, y así, adquirir las criptomonedas que le permitirán pagar una eventual multa. “Y con eso, la criptomoneda va a ir tomando valor”, opinó Lichowski.

“Es una criptomoneda que va a estar respaldada por un valor real y por un sistema de protección ambiental”. Además, “va a comenzar a circular y se va a poder comprar y vender”, concluyó.