Femicida de María Belén admitió su culpabilidad y recibió perpetua

Fue en un juicio abreviado. El imputado, Carlos Batista (25), se encuentra detenido desde el día del hecho. La víctima gestaba un embarazo de siete meses.

30/07/2019 10:04

CONMOCIÓN. La menor fue abusada y asesinada en una plaza de Puerto Iguazú, el 2 de abril de 2017.

El acusado por la violación y femicidio en Puerto Iguazú de la menor María Belén Rivas (16), quien estaba embarazada de siete meses, admitió su culpabilidad en un juicio abreviado y recibió una condena de prisión perpetua.

Se trata de Carlos Daniel Batista, quien a través de su abogado acordó dicha pena con la Fiscalía, lo que ya fue homologado por el Tribunal Penal de Eldorado.

El joven, de 25 años, fue hallado penalmente responsable del delito de “homicidio doblemente calificado por criminis causa y femicidio en concurso ideal con el delito de aborto en calidad de autor”.

El caso que conmovió a gran parte de la sociedad misionera se remonta al domingo 2 de abril de 2017. A las 7.30 el cuerpo semidesnudo de María Belén fue hallado sin vida detrás de una casilla de mototaxis ubicada en la plaza del barrio Belén de Puerto Iguazú, en la intersección de Francisco Ramírez y Vera Peñaloza. Fue abusada sexualmente antes de morir estrangulada, según confirmó luego la autopsia. Gestaba un embarazo de siete meses y esperaba un varón.

Testigos de la zona vieron esa madrugada al ahora condenado caminando junto a la víctima. Otros vecinos aseguraron haber observado al joven (horas después del hecho) mientras lavaba prendas de vestir. Esto fue determinante para que la Justicia ordene su detención el mismo día del hecho.

Luego se sumó una pericia genética, que marcó el destino del imputado. Apenas se conoció la muerte de la joven, su madre dijo a PRIMERA EDICIÓN: “Salió y, cuando la volví a ver, estaba muerta. Mi hija estaba muy contenta con el embarazo, hacía planes para cuando naciera su bebé, ya había elegido el nombre. Ese sábado a la tarde salió de mi casa para ir a tomar tereré con sus amigos, y cuando la volví a ver, estaba muerta”.

Otras de las evidencias claves fue hallada en la vivienda del acusado. Se trata de unos auriculares que pertenecían a la víctima y ropas que posteriormente fueron sometidas a pericias. Sobre las prendas se realizó un estudio de ADN que dieron plena certeza. De esta manera el juez de Instrucción 3 de Puerto Iguazú, Martín Brites, le dictó al acusado la prisión preventiva apenas un mes después del crimen.

En su resolución el magistrado se fundó en la contundencia de los testimonios y pruebas, principalmente en los cotejos genéticos realizados en el Parque de la Salud de Posadas, que coincidieron entre los rastros biológicos rescatados del cadáver y las muestras tomadas al imputado.