Vasectomías: en Misiones los jóvenes de entre 18 y 30 años son los más interesados

En el 2019 se hicieron siete procedimientos, en un promedio de una por mes. Ante el aumento en las consultas, advierten sobre la falta de conocimiento del alcance de esta intervención, ya que en la provincia aún no se realizan las cirugías para revertir este tipo de esterilización.

21/07/2019 08:58

De acuerdo a los datos oficiales del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación, en sólo un año se triplicaron las vasectomías en el país, ya que entre el 2017 y 2018 los procedimientos pasaron de 181 a 565 operaciones. Según las estadísticas oficiales, este incremento se da principalmente entre adultos mayores de 40 y con familias conformadas. Sin embargo, en Misiones los números distan de la media nacional, ya que en los centros de salud notaron un mayor número de consultas y cirugías en jóvenes, los cuales llegan decididos a esterilizarse definitivamente.

Desde el Parque de la Salud de Misiones los pacientes de este tipo de procedimientos son atendidos en el centro de derivación y referencia del Hospital de Fátima de Posadas, donde PRIMERA EDICIÓN dialogó con quien realiza estas cirugías, el médico urólogo Diego Talavera: “En nuestra provincia y en estos dos años desde que volví a ejercer en la Salud Pública he visto muchas consultas por vasectomías pero no coincido con mis colegas del Hospital Italiano que hablan de que se da habitualmente entre los 40 y 50 años. Además, hablan de personas que ya tuvieron hijos y pautaron con su pareja no tener más. Sin embargo, al consultorio llegan pacientes jóvenes, de entre los 18 y 30 años”, remarcó.

Los interesados en pasar por la intervención “son personas que no han tenido hijos o pasaron por alguna mala experiencia, según lo que resulta del diálogo con el paciente. Algunos cuentan que vienen de una familia con muchos hijos y que no pudieron mantenerlos; otros han tenido parejas que pasaron por abortos, deseados o no. Entonces se basan en varias cosas para tomar esa decisión pero no ponen en la balanza tantas otras, porque me doy cuenta de que muchos de estos jóvenes solicitan la vasectomía no como método de anticoncepción, sino de esterilización definitiva, porque están decididos y no quieren tener hijos”, añadió.

De acuerdo a los datos detallados por el urólogo Diego Talavera, “en 2018 arrancó un boom aproximadamente en agosto y diciembre, con alrededor de seis vasectomías en esos meses. Ahora, de las 34 cirugías periféricas que realicé en 2019, es decir, las de baja complejidad, siete fueron vasectomías. Eso quiere decir que este año he hecho prácticamente una por mes, lo cual habla de un 20, 5 % de las intervenciones del área, teniendo en cuenta que hay una lista de espera en las cirugías. De estos siete pacientes que operé, uno tiene 19 años; otro 25; tres pacientes en el rango de los 30 años: 30, 32, 33 años; hubo uno de 40 y otro de 58 años. En cuanto a las consultas, el mayor porcentaje se en personas entre los 18 a 30 años. Los datos fijos son de las personas que ya se han operado. Quizás, luego de las charlas con los profesionales, algunos han entendido y desistieron de la vasectomía”.

Ante la juventud de estos pacientes de entre los 18 y 25 que llegan a la consulta, “en la conversación con ellos nos damos cuenta de que quizás necesitamos primero enviarlos a una charla con psicólogos, porque necesitamos un panorama amplio de ese paciente. Es necesario explicarles que, a pesar de que es una intervención reversible primero tenemos que hablar de la accesibilidad a ese procedimiento. En esto, aunque el Parque de la Salud de Misiones funciona de la mejor manera, las vasovasostomías, la reanastomosis de los conductos que se han seccionado, aún no se realizan en la provincia”, aseguró.

Asimismo, Talavera indicó que “estadísticamente a nivel mundial se comprobó que luego de 12 años de realizarse la cirugía es muy difícil volver atrás, porque se crean anticuerpos que reaccionan contra los espermatozoides. No buscamos frenar a los pacientes, sino que tengan información académica precisa ya que no es como tomar una pastilla o dejarla, sino que es una castración quirúrgica y siempre hay que aclarar que puede ser definitiva”.

Por otra parte, advirtió que “los jóvenes deben entender que hacerse la vasectomía implica seguir con los mecanismos de barrera de enfermedades de transmisión sexual, porque encontramos también un gran número de casos de sífilis; Hepatitis B; HIV; entre tantas otras como clamidia, micoplasma y gonorrea; todas siguen siendo altamente contagiosas porque la única forma de evitarlas es con el uso del profiláctico”.

 

El procedimiento

El médico urólogo Diego Talavera explicó que “una vasectomía se realiza con y sin bisturí. La técnica convencional se realiza una mínima incisión bilateral y se aborda el conducto deferente, que es una de las estructuras que compone el cordón espermático. Ese conducto se liga y se secciona un segmento de por lo menos un centímetro. Allí se electrofulgura, se queman los extremos previamente seccionados. La otra variante es sin bisturí. En ese procedimiento no se usa la hoja sino un elemento punzante para abordar ese cordón y para localizar el conductor deferente, aunque es prácticamente lo mismo. Es similar a cuando una aguja de crochet saca un hilo a través de un orificio, imaginénse ese procedimiento con todo lo que se relaciona con la vasectomía