Boqueteros se alzaron con 550 mil pesos de una fábrica de cerámicas

Es el segundo robo en tres meses que damnifica a la misma empresa. Tras ingresar a las oficinas rompieron una puerta y violentaron una caja de seguridad.

28/06/2019 08:25

REVISARON TODO. El boquete y el desorden que hicieron los ladrones.

Hace casi tres meses robaron en la modalidad boqueteros un millón y medio de pesos. El pasado miércoles a la madrugada volvieron a golpear. Esta vez se alzaron con 550 mil pesos y con el mismo modus operandi.

Fue en una fábrica de cerámicas ubicada en la zona del Parque Industrial, en la Colonia San Alberto y a unos cinco kilómetros de Puerto Rico.

Los delincuentes hicieron un boquete en una de las oficinas de la empresa y revisaron hasta el último rincón donde se podrían guardar billetes y otros elementos de valor.

La Policía tuvo conocimiento del caso minutos después de las 5 del miércoles, cuando un encargado constató el hecho.

INVESTIGACIÓN. Personal de la UR-IV trabajando en la escena del hecho.

En base a las primeras pericias en la escena los investigadores pudieron establecer que los ladrones desconectaron la alarma, al igual que en el primer robo, que fue perpetrado el viernes 1 de marzo pasado. En aquella ocasión fueron más lejos, desconectaron hasta la señal de WiFi.

Acto seguido, hicieron un boquete en la pared de una de las oficinas. Una vez dentro se apoderaron de unos 50 mil pesos. Pero no quedaron conformes.

Destrozaron una puerta e ingresaron a otra dependencia, donde se encontraron con una caja de seguridad.

La violentaron y se llevaron un “jugoso botín” que de acuerdo a las fuentes fue de unos 500 mil pesos, entre moneda nacional, reales y dólares.

Personal policial dependiente de la Unidad Regional IV, con asiento en Puerto Rico, inició una investigación para tratar de dar con el o los autores del hecho.

En ese sentido se supo que los pesquisas analizaban cámaras de seguridad de la zona y se entrevistaban con vecinos y lugareños, quienes podrían haber observado a personas extrañas o vehículos que no suelen frecuentar la zona.

Pese al anterior robo, el predio no cuenta con sereno.

Otro factor que jugó en contra de los damnificados fue que el ruido intenso de las maquinarias no permitió que los operarios de turno escucharan el sonido de los ladrones. Por ello se cree que hicieron las perforaciones en las paredes y rompieron puertas con tranquilidad, tomándose todo el tiempo necesario.

Fuentes del caso indicaron que unos 100 efectivos de la mencionada unidad se encuentran abocados a la búsqueda de datos y pistas para esclarecer el hecho.