Tras comprobar que el título de Tatiana Borgmann es falso, el CGE la dejó cesante

En su legajo también había dos certificados de diplomaturas adulterados. Sigue el sumario de su hermano, el director del CEP 53, por 11 certificados de especializaciones y cursos falsos en su legajo.

15/06/2019 09:11

En julio de 2017, PRIMERA EDICIÓN contó el caso de esta docente que adulteró su título de profesora y un mes después la Junta de Clasificación de Disciplina ratificó la denuncia de este Diario.

Finalmente, luego de dos años de sumario y en consonancia con los dictámenes de la Junta de Clasificación y Disciplina y de Asuntos Jurídicos, el Consejo General de Educación (CGE) dejó cesante a Tatiana Borgmann, la hermana del director del CEP 53, luego de quedar demostrado que la mujer presentó un título falso de profesora de física en su legajo docente.

Un título apócrifo que le permitió su designación en horas de física “dadas, nada más y nada menos, que por su hermano Nicolás Borgmann, quien se desempeñaba como director suplente del Centro Educativo Polivalente 53”, según quedó plasmado en uno de los considerandos de la Resolución 3000 aprobada el 5 de este mes por el CGE.

El propio director del CEP 53 tiene otro sumario en curso, pero no por haber designado a su hermana a sabiendas que no había estudiado la carrera de Profesora de Física en La Plata (el título trucho que estaba en su legajo supuestamente era de la Universidad de La Plata pero tenía un sello de la Universidad de Mar del Plata), sino por tener en su propio legajo once certificados de especializaciones y cursos falsos que la propia Universidad Nacional de La Plata (UNLP) negó haberle otorgado ante el pedido de informe solicitado por la Junta de Clasificación y Disciplina del Nivel Medio del CGE.

Nicolás Borgmann se encuentra hoy al frente de la dirección del CEP 53, luego de una larga licencia por enfermedad que no le impidió continuar enseñando en Paraguay y en una universidad privada de Posadas.

 

“Le correspondía ser exonerada”

Para la secretaria general de la Unión de Docentes Nueva Argentina de Misiones (UDNAM), Estela Genesini, gremio que denunció el caso de Tatiana Borgmann y pidió al CGE que investigue, “por la gravedad de los hechos, a Tatiana Borgmann le correspondía la sanción más severa, que es exoneración, lo que implica la prohibición de volver a ocupar un cargo dentro de la administración pública”.

En cambio, el CGE la sancionó con una cesantía y, según el artículo 60 de la Ley 174 Estatuto Docente, “los docentes declarados cesantes por razones de servicios según las prescripciones de este Estatuto, podrán ser rehabilitados por el Consejo General de Educación, previa decisión de la Junta de Clasificación y Disciplina y luego de tres años de la aplicación de esa medida”.

 

Qué se probó en el sumario administrativo

El expediente contra Tatiana Borgmann se inició a principio de 2017 tras la denuncia de la UDNAM contra esta mujer por presentar un título de profesora de física falsificado.

Fue la profesora de química Claudia Villaverde la primera en investigar a Borgmann y por su propia iniciativa escribió a la Universidad Nacional de Mar del Plata quien le confirmó que la mujer en cuestión no era egresada de la misma. Luego, en mayo de ese año, solicitó vista de legajo de Borgmann y, ante su ausencia, se solicitó el inicio de una investigación sumaria. Finalmente, el 31 de julio de 2017 se instruyó el sumario.

En la investigación quedó plasmado el informe enviado por el director de Título y Certificaciones de la Universidad Nacional de La Plata, en el que enumeró detalladamente las diferencias existentes entre un título expedido desde esa Universidad y el título apócrifo de la señora Tatiana Borgmann, quien “no registra antecedentes de habérsele expedido diploma alguno a su favor”.

 

Todo un “arte”

“Sólo la imputada tenía interés de desplegar todo un arte de pegar una foto estilo carnet 4×4; plasmar sus datos personales adulterando un título universitario; vencer los medios de control del CGE, atravesando obstáculos peligrosos, todo ello, para lograr cometer su fin: el de registrar un título de física apócrifo y abrir un legajo en Junta de Clasificación y Disciplina”, se lee en uno de los párrafos de la Resolución 3000.

Durante toda la investigación, la mujer en cuestión negó haber adulterado el título. No obstante, tras la investigación sumaria quedó imputada bajo los siguientes cargos: “haber adulterado título de profesora de física expedido por la Universidad Nacional de La Plata, en fecha 30 de marzo de 2015; haber adulterado certificado analítico de finalización de estudios de la UNLP; haber adulterado certificado del Programa de Diplomatura Superior en Intervención Educativa en la Universidad expedido por la Universidad Nacional de San Martín en fecha 16 de junio de 2016; haber adulterado certificado de Diplomado Superior en Ciencias Sociales con Mención en Currículum y Prácticas Escolares expedido por la Facultad Latinoamericana.