Alumnos misioneros: al podio del Torneo Nacional de Ajedrez

Alumnos del Instituto San Alberto Magno de Puerto Rico, obtuvieron el primer puesto entre 80 equipos de todo el país.

09/06/2019 19:59

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    Participaron alumnos de cuatro escuelas
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    Los chicos de la 304 de Oberá ocuparon el sexto puesto
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Luego de una semana y siete rondas de partidas, los alumnos del Instituto San Alberto Magno de Puerto Rico se consagraron campeones en el Torneo Nacional de Ajedrez Educativo de Escuelas de Nivel Primario. El mismo tuvo lugar desde el 31 de mayo al 6 de junio en La Rioja.

El campeonato reunió a 80 equipos de todo el país, integrados cada uno por tres estudiantes de primaria. A pesar de que la provincia participa hace 10 años de este torneo, es la primera vez que los alumnos misioneros logran el primer puesto en esta instancia.
Santino, Isabela y Mateo, del Instituto San Alberto Magno, viajaron con alumnos de otros tres equipos que también representaron a Misiones y tuvieron una excelente performance. La delegación de Misiones estuvo conformada por cuatro escuelas: el Instinto San Alberto Magno (que obtuvo el 1° puesto) y Instituto Juan Pablo II (10° puesto) de Puerto Rico; el Instituto Carlos Linneo (14° puesto) y la Escuela 304 (6° puesto) de Oberá. Los chicos de la 304 (Florencia, Lautaro y Martín) fueron los ganadores del IV Torneo Provincial de Nivel Primario.

Según contó a Primera Edición Ernesto Kuhle, uno de los profesore de ajedrez del Programa Provincial de Ajedrez Educativo a cargo de Enzo Oliveira: “cada partida dura un promedio de cinco horas, es bastante intenso. Pero si bien el torneo nacional se desarrolla durante toda una semana, los alumnos tienen horas libres para pasear y conocer el lugar. En el caso de la delegación de Misiones, los chicos estaban muy contentos, algunos de ellos son de la colonia y fue una experiencia nueva conocer La Rioja, hospedarse en un hotel e interactuar con sus pares de todo el país”.

“Les ayuda a tomar mejores decisiones”

“Los chicos (del Instituto San Alberto Mago de Puerto Rico) tienen ajedrez en su escuela con el entrenador Juan Carlos Gómez, quien tiene 12 horas semanales distribuidas en quinto, sexto y séptimo grado. La verdad es que es mejor cuando inician a temprana edad con el ajedrez, de a poco, estamos cosechando un semillero importante en toda la provincia”, destacó el docente.

La finalidad del ajedrez educativo es, según destacó Kuhle, “fomentar el razonamiento lógico, la anticipación y la concentración; y por sobre todas las cosas aprender a ganar, a perder y a empatar no sólo en el juego sino también en la vida. El ajedrez ayuda a los chicos a tomar mejores decisiones en lo cotidiano. Ésto también les permite aumentar su rendimiento académico en la escuela, especialmente en las materias vinculadas a la lógica formal como matemática, física y química”.

Aprender a perder

El docente recordó que tiempo atrás hicieron un experimento social en una escuela de la provincia para mostrar la evolución de los chicos a través del ajedrez. Para ello, a principio de año hicieron un test diagnóstico a un grupo de alumnos de quinto grado sobre resolución de problemas. “Nos encontramos que de un total de 70 alumnos, solo el 20% trató de resolver los problemas y solamente el 4 chicos de los 70 lograron resolver los problemas planteados. Cuando terminó el año, tras un año de dar ajedrez, repetimos el estudio y más de la mitad de los chicos lograron resolver los problemas planteados. Se notó una gran mejoría de los chicos en física y especialmente en matemática”, destacó.

Los alumnos de primaria tienen inconvenientes para ordenar los datos que tienen sobre un problema y según el docente, les cuesta plantear una hipótesis; “es como que ven el problema y se ponen mal porque sienten que no pueden resolverlo. El ajedrez les ayuda mucho a ordenar la forma de pensar porque es un juego que constantemente está planteando nuevos objetivos y desafíos, por lo que ellos van evaluando su estrategia constantemente. Todo lo hacen en una actividad lúdica, sin darse cuenta el trabajo y esfuerzo que este proceso implica.

Los chicos aprenden a perder y a ganar, les enseñamos y valoramos mucho que sean correctos, saluden al rival y acomoden su mesa tranquilos… porque estos son comportamientos y valores que también están ligados a la práctica del ajedrez.