Expectativa por una nueva variedad de stevia en Misiones

Investigadores mejoraron genéticamente un cultivo y utilizarán estas hojas para la producción de cristales destinados a la elaboración de edulcorantes de alta calidad. En el Parque Industrial de Posadas se instaló una nueva planta piloto para avanzar con el proyecto en la provincia.

03/06/2019 10:05

El Gobierno provincial apuesta a una nueva variedad de stevia -conocida como “ka’a he’ë” o yerba dulce- mejorada genéticamente para recuperar los mercados y brindarle una opción a aquellos productores que iniciaron con este cultivo.

De esta manera, se pretende reactivar las plantaciones en la tierra colorada, ya que años atrás se había hecho una apuesta importante, pero el proyecto fracasó; por lo que en la actualidad hay muy pocos productores que siguen con la yerba dulce.

En el Parque Industrial de Posadas se instaló una planta piloto semi industrial para la producción de cristales de stevia ricos en “Rebaudosido A” y con bajos contenidos en “Steviosido”.

Dicho producto se utilizará para la elaboración de edulcorantes de alta calidad, destinados a mercados nacionales e internacionales en una primera etapa para la industria alimenticia, en bolsas de 1, 10 y 25 kilogramos; y en una segunda etapa se fabricarán de forma fraccionada, es decir, en goteros o sobres para uso doméstico.

“Los emprendedores que llevan adelante la planta piloto son investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNaM que hace más de 30 años vienen desarrollando un cultivo con un alto porcentaje de Rebaudosido, lo que hace que se pueda lograr una stevia de muy alta pureza que hace que los gustos metálicos, típicos de otras variedades, no estén presentes. Por otro lado, también han desarrollado un proceso productivo distinto, innovador, que contribuye a la tarea”, contó el ministro de Industria, Luis Lichowski.

Asimismo, precisó que esta stevia “se logró a través de cruces genéticos”. “Se fueron haciendo entrecruzamientos de variedades de especies lo que dio como resultado una stevia de muy alta calidad, con un 95% de pureza. La de Paraguay, es a la inversa (muy poco Rebaudiosido y mucho Steviosido), de baja pureza y tiene un gusto metálico, que la que nuestra no tendrá”, afirmó.

Manifestó que si bien por ahora esta variedad se está produciendo en las chacras de los socios de la planta piloto y se prevé incrementar el volumen.

Para ello se llevará adelante un proyecto de impulso de plantaciones, en el cual contribuirá el Estado provincial, para distribuir esta variedad entre pequeños productores. El objetivo es que se pueda obtener un alto ingreso con una o dos hectáreas de stevia y obtener así buenos precios.

“Los productores podrán plantar esta nueva variedad mejorada genéticamente, además se les dará asistencia técnica y capacitación para lograr un buen valor por las hectáreas de cultivos. En algún momento esta planta piloto dará lugar a otra de mayor porte, totalmente industrial, para incrementar así la escala de producción en la provincia”, sentenció Lichowski.

Sin industria para procesar la materia prima

Años atrás en Misiones se apostó a los cultivos de stevia y se incentivó a productores a incursionar en esta producción. Sin embargo, el proyecto no se pudo desarrollar del todo y, en la actualidad es casi imposible encontrar a algún productor que cuente con plantaciones de este tipo en la chacra.

El ingeniero agrónomo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Diego Guerrero, quien forma parte del grupo de trabajo de cultivos de mandioca y stevia; explicó que este último “es un cultivo que en su momento fue emergente y se planteó como una alternativa regional”.

A la vez, agregó que “en otras provincias se la había utilizado para suplantar al tabaco”.

En lo que respecta a la producción, el profesional indicó que “se tenía una buena perspectiva hasta cierto punto, pero por los costos de producción el cultivo fue decayendo y, en estos momentos hay muy pocas hectáreas a nivel país”.

Contó que “la Cooperativa Tabacalera de Misiones era la responsable del cultivo de stevia, también participaba el Ministerio del Agro y Producción de la Provincia y otras instituciones”.

No obstante, señaló que “de forma semanal se reciben consultas desde Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe y Misiones tanto en lo que refiere a la parte agronómica como a la industrial. Los interesados consultan temas en general y piden información”.

Por su parte, Marcelo Vanczik de la zona de Jardín América, se dedicó al cultivo de stevia durante mucho tiempo y, hoy en día lo sigue haciendo pero, para un mercado interno pequeño, manifestó que “al parecer ahora se empezará de nuevo la productividad”.

En la actualidad, los productores que todavía siguen adelante con los cultivos solo comercializan la hoja de stevia.

La producción fue decayendo porque las cargas sociales eran muy altas, sobre todo para los grandes productores y, porque nunca hubo una industria donde se comercialice la materia prima.

Si bien algún momento se barajaba la idea de que plantas procesadoras del exterior se instalarían en Misiones para tal fin, el proyecto nunca llegó a buen puerto.

“No había industria a la cual se podía comercializar el producto”, recordó Vanczik y agregó: “Eso era un cuello de botella porque el productor no sabía qué hacer con la materia prima”.

Asimismo, apuntó que la nueva la planta piloto “sería una buena opción para el colono minifundista vuelva a producir”, ya que el valor del kilo se suele guiar por el dólar.

“Más o menos a nivel internacional se paga unos 2 dólares el kilo de hoja seca. Generalmente se pone la tabla mundial que es n valor a precio dólar pero, acá se paga en pesos”.

Añadió que “la stevia tiene muchos beneficios, por lo cual sería una alternativa muy buena para Misiones”. Incluso, hasta puede servir de alimento para animales.

Cosechas

En cuanto a la cantidad se puede obtener, se detalló que en Misiones los productores pueden realizar hasta tres cosechas anuales.

Una se puede llevar adelante en noviembre, otra en enero y la tercera en los meses de marzo-abril.

En una producción a cielo abierto se puede plantar unos 100 plantines por hectárea y obtener hasta 3.000 kilos de hojas secas.

Quienes cuentan con más tecnología pueden duplicar la cantidad de materia prima obtenida en cada cosecha.

Características de la yerba dulce

La stevia es conocida en su nombre en guaraní como ka’a he’ë o, también como yerba dulce.

En la página del INTA explican que se trata de una planta que contiene glicósidos de steviol no calóricos hasta 300 veces más dulce que la sacarosa.

Es por dicha característica que es preferida por los consumidores para reemplazar los edulcorantes químicos. Según se detalla el principal uso de la stevia es como endulzante natural. Asimismo, tiene propiedades antiácidas, antibacterianas, antidiabéticas, cardiotónicas, digestivas, diuréticas, hipoglucemiante, hipotensora y vasodilatadora.

La planta es nativa de latinoamérica y también es utilizada en la alimentación de peces, pollos y vacas, al tiempo que se la emplea como promotora del crecimiento y antibiótico natural en cultivos hortícolas.
Es herbácea y perenne de ciclo anual, con hojas simples e inflorescencia capitular, explicaron los técnicos del INTA en el sitio web.

Su cosecha puede realizarse hasta tres veces al año con un rendimiento anual de entre 1.000 y 3.000 kilos de hoja seca por hectárea.

En este sentido, manifestaron que el mayor rendimiento se obtiene en la cosecha de diciembre y enero, cuando la plantación está en la etapa de formación de los botones florales y se encuentra con pocas flores abiertas.

Una vez cosechada, la planta es colocada de forma manual sobre un plástico o mallas negras tejidas para ser secadas al sol o bien en canastos de alambre para ser ubicados en secaderos especiales.

En ambos casos, los técnicos recomiendan cosecharlas después de que el rocío haya evaporado para evitar la humedad.

Una vez que las plantas están secas y sus hojas crujientes, se realiza el despalillado y embolsado.

Es un cultivo que tiene una gran demanda de agua, con un consumo de entre 1.000 y 1.400 milímetros al año.

Requiere de una temperatura óptima para el crecimiento de entre 15 y 30 grados, con medias de 20 grados y un límite térmico de menos 6 grados y 43 grados.