“Viajé con la ilusión de llevarlo a su casa, a su pueblo y no lo voy a poder hacer”

Así lo afirmó Blanca, la madre de Aníbal Suárez (22), el joven que conducía el Fiat 147 en el que murieron él y tres adolescentes en San Miguel del Monte. La mujer indicó que por orden de la Justicia no le entregaron el cuerpo y recién podrían hacerlo en 60 días.

24/05/2019 08:35

VÍCTIMAS. Gonzalo Domínguez (14), Danilo Sansone (13), Camila López (13) y el misionero Aníbal Suárez (22).

A medida que pasaron las horas, la hipótesis de la responsabilidad policial en la muerte de un misionero y tres adolescentes en un choque, cobró más fuerza. Los relatos de testigos acerca de que escucharon disparos y la presencia de un proyectil en uno de los cuerpos, apuntó la mira a los efectivos. El lunes a la madrugada, una patrulla persiguió al Fiat 147 que conducía Aníbal Suárez (22), el joven de Concepción de la Sierra. Todo terminó de la peor manera, con el vehículo destrozado y muertos tras el impacto contra un camión estacionado.

En las últimas horas, a medida que avanzó la investigación, fueron separados del cargo los policías que participaron de la acción y varios superiores. Anoche, la Justicia ordenó la detención de siete policías que estuvieron involucrados en la tragedia que enluta a la localidad bonaerense de San Miguel del Monte, de no más de 25 mil habitantes.

Enterada de la noticia, Blanca Suárez, la madre de Aníbal, viajó a Buenos Aires a buscar a su hijo creyendo que había muerto en un siniestro vial. Sin embargo, al llegar se enteró que el caso era mucho más complejo. En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, manifestó acongojada: “Vine con la ilusión de llevarlo a él a su casa, a su pueblo natal y no lo voy a poder trasladar. Me dijeron que recién en 60 días la Justicia me lo va devolver. La verdad que me voy destrozada, mañana (por hoy) estoy volviendo otra vez a Concepción de la Sierra”.

Blanca contó que le dijeron que tenía que ir a San Miguel del Monte con una serie de papeles, para que después pudiera llevar a su hijo a Inhumarlo en su pueblo. “Pero llegué y comenzaron a aparecer pruebas, salir a la luz varias cosas. Tengo que volver porque tengo trabajo y no quiero perderlo, porque de lo contrario se me complicarían más las cosas”, remarcó.

Al consultarle sobre la vida de Aníbal, la señora explicó: “La última vez que lo vi fue hace un año y tres meses. Se fue a Misiones dos días y volvió porque tenía que trabajar acá en ‘Monte’. Estaba muy contento, tenía amigos, era muy querido por todos. La gente también pide Justicia por él porque era un chico muy querido en la zona”.

Blanca comentó que en su pueblo Aníbal trabajaba tarefeando junto con sus hermanos. “Me pidió para ir a Buenos Aires a vivir con su tío y probar suerte en busca de un mejor futuro, y también para poder ayudarme a mí. Era un chico muy bueno, no tenía maldad, se daba con todo el mundo. No fumaba, no consumía drogas, era una persona sana. En Concepción también era muy querido en el pueblo”, dijo la madre con un dejo de tristeza.

La mujer agradeció al intendente Carlos Pernigotti y a los vecinos, que cuando se enteraron de la tragedia se pusieron a su disposición y la ayudaron a juntar dinero para viajar.

En el cierre de la charla apuntó a la Fuerza. “Para mí los responsables de su muerte y de los otros chicos son los policías. Hay pruebas que muestran que los iban tiroteando”, subrayó.

“No sabemos quién tiene el tiro”

Hugo Suárez, tío de Aníbal, señaló a este Diario que comenzó a encaminarse la investigación. “Nos confirmaron que en principio los dos policías que iban disparando ya están detenidos”.

Acerca del balazo que recibió uno de los chicos (según lo confirmó el Procurador Bonaerense), Hugo afirmó que aún no saben a quién de ellos le impactó el disparo. “Me dijeron que mi sobrino tenía tres disparos, pero eso yo no lo ví. Confío que eso lo va confirmar la Justicia que está trabajando muy bien. Yo fui a reconocer el cuerpo pero no vi nada, solamente un rasguño en la frente. Sólo me dejaron verle la cara”, detalló.

“El cuerpo nos lo van a entregar en 60 días. Mi hermana me firmó un poder para que apenas se pueda yo lo lleve a Concepción de la Sierra”, cerró Hugo.