Padrastro abusador condenado a 12 años y seis meses de prisión

Julio Alberto Brítez fue hallado culpable de la violación reiterada de un menor de nueve años.

17/05/2019 07:40

No hubo ninguna duda ni ningún atenuante para un vecino de Eldorado, quien violó sistemáticamente a su hijastro durante al menos tres años.

No sirvió la estrategia de la madre de la víctima, quien se desdijo de la denuncia que ella misma impulsó, tras decir que una psicóloga le había indicado cómo mentir para inculpar a su pareja.

El Tribunal Penal de esta ciudad ordenó detener el martes por falso testimonio a la progenitora, y ayer condenó a Julio Alberto Britez (47), a la pena de 12 años y seis meses.

Los magistrados Atilio León, María Teresa Ramos y Lyda Gallardo, lo hallaron penalmente responsable del delito de “abuso sexual con acceso carnal calificado por la condición de guardador, reiterado en concurso real (en un número no determinado de hechos), en concurso ideal con promoción de la corrupción de menores, agravado por la edad de la víctima y por la condición de guardador”.

En la etapa de alegatos, el fiscal ante el Tribunal, el doctor Federico Rodríguez había pedido la condena que finalmente fue avalada.

En tanto, por órden del Juzgado de Instrucción 1 a cargo del magistrado Roberto Saldaña, la madre del niño fue liberada el miércoles en horas de la noche, mientras pesa sobre ella una causa por el delito de falso testimonio.

Lo llamativo del caso que la mujer de 35 años optó por defender a su pareja cuando este llegó a juicio, luego de haber sido ella quien lo había denunciado. Esto había ocurrido en febrero de 2018, cuando el menor había regresado a la casa en compañía de Brítez. La madre notó que tenía restos de plantas sobre la ropa y ante la consulta el niño accedió a contar qué habían estado haciendo con su padrastro.

Ella lo denunció en la Comisaría de la Mujer donde llegó compungida. Las pericias de Cámara Gesell confirmaron los abusos al niño.

“Tengo un problema”

Cuando el chico le contó a la madre lo que pasaba con su padrastro, este reconoció los hechos, pidió perdón y argumentó que “tenia un problema”. Lo violaba en la casa y en una zona de pasto alto de una cancha de fútbol.