“Buscamos elevar la propuesta formativa para obtener mejores profesionales”

Esa es la premisa del Instituto Superior Santa María, que dicta los profesorados de Primaria y Nivel Inicial. Apuestan a las nuevas tecnologías, pero la formación humanística y en valores es indiscutible.

21/04/2019 13:19

El Instituto Superior Santa María ofrece una propuesta formativa a la altura de las demandas de la sociedad del siglo XXI, pero conservando pilares como la búsqueda de la excelencia académica y la formación en valores, apostando a la innovación. Es lo que puntualizó Sonia Rojas Decut, rectora del Nivel Superior de una institución a punto de cumplir 115 años de trayectoria en Misiones, al tiempo que destacó “el trabajo y el apoyo” de la Congregación de Hermanas Misioneras Siervas del Espíritu Santo, al generar las condiciones y la infraestructura necesaria “para que se pueda producir la innovación en las aulas del instituto”.

Indicó que esta situación se presenta dentro de una provincia que decidió apostar por la innovación educativa y la tecnología. “Somos un Instituto que tiene Formación Docente, por lo tanto trabajamos para mejorar la oferta educativa, para formar en valores a los perfiles docentes que Misiones necesita”, insistió.

Recordó que con la Sanción de la Ley 209 de Educación Emocional y la Ley 212 de Educación Disruptiva, ambas de 2018, se invitó a las instituciones a acompañar esta apuesta a la educación “porque somos nosotros los que aplicamos y es el docente el factor más importante que lleva adelante todas las políticas educativas que se aplican en las aulas. Es ahí donde realmente se produce la innovación. Queremos apostar para que la innovación se dé en el campo que se debe dar, que es en el aula, entre las personas. Si bien hay un proyecto institucional buscamos poder ajustarnos a los tiempos que corren”.

Expresó que el año pasado se implementó la plataforma educativa en todos los niveles de la institución, y que este año se instaló el aula de robótica ya que además de la Ley Disruptiva, surge la resolución Federal de los Núcleos de Aprendizaje Prioritario (NAP) de programación en robótica en todos los niveles”.

Desde el Nivel Superior y desde el año pasado trabajan en convenio con la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA) para ver qué modelo pedagógico innovador “nos acompañará en la formación de los perfiles, no sólo aquellos que se encuentran en la formación inicial de nuestros dos profesorados (educación inicial y primaria) sino en los que ya están en actividad, a través de capacitaciones y de la bajada de un modelo que realmente se ajuste a todas estas líneas de políticas de educación innovadoras pero, a su vez, con un fuerte peso en los valores, en lo humanístico, que es lo que consideramos más importante”.

“Sabemos que es indiscutible el avance de la inteligencia artificial y que es muy positivo que se pueda optar por las tecnologías -por ahí va el crecimiento de las regiones y de los países- pero es importante tener en cuenta el perfil de formación de esos docentes. En ese perfil tiene mucha importancia lo humanístico y la formación en valores. Es una necesidad porque más allá de la importancia en la formación por aptitudes y capacidades elementales (desarrollo del pensamiento computacional, resolución de problemas, trabajo en equipo, habilidades sociales y emocionales) es importantísima la formación de esas personas que el día de mañana van a gestionar esos cambios que incluyen el avance de las máquinas”, reiteró Rojas Decut, quien asumió el cargo en 2017.

Llevar a la práctica

Arturo Medina, profesor del Nivel Superior y coordinador del aula de robótica y plataforma virtual, explicó que muchos docentes utilizan el aula virtual para organizar debates a través de los foros, además de fomentar el respeto por la opinión diferente, pero desde el plano de lo digital “que es algo que se toca muy poco y que constantemente vemos en las redes sociales que la opinión del otro, el insulto, es moneda corriente”.

Insistió con que “educar en valores desde la participación digital es fundamental. Más hoy que estamos rodeados por redes. Trabajamos por proyectos, en equipos, con resolución de problemas, además de utilizar el modelo de Aula Inversa, para optimizar los tiempos y que los chicos trabajen en las casas, así en las clases se prioriza la interacción, el intercambio de ideas, y el vínculo entre estudiantes y docentes, para favorecer el aprendizaje inclusivo y efectivo. Esto es a fin de aprender a gestionar grupos, a saber cuáles son los roles, cuáles son las maneras más eficientes para solucionar los problemas que los docentes tratan de proponer. No se quedan sólo en la cuestión digital y en aprender a levantar archivos o a crear PowerPoint o Prezi”.

A entender de Medina, son esas competencias las que serán sumamente necesarias para la universidad y para la vida laboral “pero el vínculo humano, fomentar los valores en el plano de lo digital y en el aula, y el respeto con los compañeros es fundamental”.

La labor se inicia con los alumnos del cuarto año de la carrera de Formación Docente (profesores en educación primaria, maestros) y será la primera promoción que se recibirá con este tipo de competencias. En el área de robótica “tenemos una serie de kits que nos provee Santillana Compartir para trabajar dos pilares como la programación computacional y se une a la robótica, que es, en esencia, llevar lo que uno programa, darle orden a estos dispositivos que son los que también los alumnos aprenden a armar y a desarmar”.

Apuesta fuerte

Verónica Krawinski, coordinadora de las dos carreras del profesorado, consideró que para muchas personas el proceso de innovación se reduce solamente a equipar las aulas y las escuelas con tecnología.

A su entender, fue una deficiencia “del modelo 1 a 1 en ese sentido porque con sólo dotar a los niños con ciertos niveles de computadoras vimos que no mejoró su proceso de alfabetización digital”.

Entonces, en cierta manera, lo que pretenden desde el Instituto y el Profesorado “tiene que ver con esta idea de apostar a la alfabetización digital, emocional y ambiental. En el Instituto no sólo se cuenta con la infraestructura -fue aportada por las religiosas con una fuerte inversión de la Congregación- sino que el recurso humano está comprometido con entender que son estos procesos de alfabetización los que necesita Misiones”, una de las provincias con mayor población de jóvenes del país“.