“Podemos negociar cualquier cosa pero no la leche de los chicos”

La Provincia invierte 20 millones mensuales en comedores escolares, pero la inflación dificulta mantener la calidad del servicio. La fruta, lo primero en sacarse.

13/04/2019 22:41

La inflación y el desproporcionado aumento de precios de la leche y otros alimentos básicos pone en jaque no sólo la calidad alimentaria de muchas familias sino también la de los alumnos en los comedores escolares de la provincia.

Es que la previsión presupuestaria 2019 de la provincia para este servicio quedó muy atrás de la inflación. Y los fondos de la Nación para los comedores de Misiones no se actualizan desde junio de 2016.

Luego de que un grupo de padres se manifestara molesto con este tema y resolviera cortar la avenida Cocomarola frente a la Escuela 609 en Posadas  para visibilizar la situación, PRIMERA EDICIÓN dialogó con la directora de Nutrición Escolar del Ministerio de Educación de la provincia, Gabriela Reyna Allan, quien admitió que este es un tema que preocupa a los directores de las 1.400 escuelas que están en el programa.

“Estamos teniendo reuniones con los distintos directores de escuelas y todos nos plantean la angustia por esta situación, pues a muchos no les está alcanzando para la fruta. Dada esta situación, hacemos hincapié en garantizar la copa de leche, podemos negociar cualquier otra cuestión pero no la leche de los chicos porque es un alimento completo, nutritivo, tiene todos los nutrientes, es preferible 100 centímetros de leche que darles un té con pan y dulce de leche”, destacó la licenciada en nutrición.

 

Tipos de servicios

Según precisó, de las 2.500 escuelas que hay en Misiones el 56% cuenta con servicio de comedor que varía de acuerdo a si el establecimiento educativo es de jornada simple, extendida, completa o albergue.

“Las 1.400 que están en el programa son de carácter social vulnerable, pero dentro de la modalidad simple tenemos alta y baja vulnerabilidad, que más o menos coincide con una distribución urbana y periurbana de las escuelas. Los recursos para las escuelas de modalidad simple de baja vulnerabilidad son para poder servir un desayuno (copa de leche y pan con dulce) y en las de alta vulnerabilidad de jornada simple aspiramos que puedan acceder a una fruta por día aparte de la copa de leche. Lo mismo con las de jornada extendida. Pero la verdad es que la situación económica y el aumento de los precios repercuten muchísimo en todo esto porque obviamente las necesidades son muchas y los recursos escasos; hay directores que más o menos se pueden acomodar con una fruta de estación pero otros no lo pueden hacer por una cuestión de costo”, admitió la funcionaria.

 

Fondo congelado

La situación es compleja porque la inflación licuó el aumento de presupuesto para nutrición escolar, “y esto sin mencionar que la Nación nos manda el mismo presupuesto que en junio de 2016, lo que nuevamente acota la cantidad de escuelas bajo la cobertura nacional, ya sólo quedan 175 escuelas. Y la Provincia hace todo el esfuerzo absorbiendo la cobertura en el resto de las escuelas: estamos hablando de 1.225 escuelas”, detalló Reyna Allan.

Según aseguró la directora de Nutrición Escolar, las 1.400 escuelas del programa reciben fondos para la copa de leche en turno mañana y tarde.

Además, “a las de jornada extendida se les transfieren fondos para que brinden el almuerzo a los alumnos de cuarto a séptimo grado. Las escuelas de jornada completa reciben para el almuerzo de los chicos de primero a séptimo grado. Y a los albergues, además de la copa de leche y el almuerzo se les da un poquito para la cena que ellos complementan con su producción, pues tienen sus huertas y animales”, señaló.

La funcionaria se mostró reticente a hablar de inversión por alumno porque, aseguró: “No es un número redondo, tiene que ver con el criterio de la modalidad pedagógica, de vulnerabilidad y de requerimiento nutricional que se ajusta a la edad del niño. Dos escuelas de modalidad simple, de baja vulnerabilidad y con la misma cantidad de alumnos, pueden recibir distintos montos porque la matrícula de niños de primero y segundo grado puede ser mayor en una que otra. Esto es así porque se ajusta según el dinero en función de un coeficiente nutricional según la edad de los chicos. El número concreto que sí puedo decir es que la Provincia invierte más de 20 millones mensuales en el programa de nutrición escolar y la Nación 5 millones”.

 

“Pagamos a mes vencido”

Reyna Allan aseguró que la Provincia paga a los proveedores de comedores escolares a mes vencido, “el año pasado se transfirió mes a mes. En diciembre, las escuelas de fondos provinciales tenían cancelado todos los meses, de marzo a diciembre, justamente pensando en estos pequeños proveedores. Respecto a los fondos nacionales se transfirió de marzo a octubre; también se transfirió diciembre con plata que nos prestó la Provincia. Y quedó sin transferir noviembre porque Buenos Aires recién en enero envió el dinero”, indicó.

Según explicó, “el programa opera a crédito y una vez que termina el mes, el Ministerio de Hacienda transfiere los fondos. Este año, las escuelas comenzaron las clases el 11 de marzo, por lo que recién ahora cumplimos los 30 días y estamos próximos a transferir”.