Turismo náutico

Adentrarse en la naturaleza y ser parte de ella y de todo de su esplendor, es una apasionante opción turística que ofrece la ciudad de Colón, en la provincia de Entre Ríos.

14/04/2019 15:39

El encanto de estar en una embarcación para llegar al otro lado del Río Uruguay en una visita a la zona isleña, es impregnarse de encanto y un hermoso paisaje lleno de secretos para descubrir.

La selva en galería junto a la fauna autóctona y el avistaje de aves, permiten la práctica del Ecoturismo de manera responsable, sobre la crecida del río Uruguay.

Cuando el río está crecido, como en estos días, se aprovecha al máximo la incursión dentro de lagunas internas y camalotales que hay en las islas que no son accesibles con el río en su nivel normal.

Es la única oportunidad de navegar entre los árboles de la selva y acceder a lugares inaccesibles en otras condiciones hídricas.

El que pueda realizar esta excursión, podrá recorrer un ecosistema donde la flora con exuberante vegetación llamado selva en galería, con infinidad de lianas y enredaderas y la fauna.

Hay allí 300 especies de aves, más 30 especies de mamíferos como el carpincho, lobito de río y osito lavado.

Las embarcaciones semirígidas con guías profesionales y debidamente registradas, son la mejor opción para tener un viaje con mucha información y principalmente seguridad en el desarrollo de la excursión.

La práctica del Ecoturismo, permite la navegación por arroyos selváticos, disfrutando del sereno desplazamiento y siendo parte de una postal de ensueño, es una opción de lujo que brinda Colón.

Reservorio de piedras semipreciosas

Ubicado en el kilómetro 3 de la ruta 26, a cuatro kilómetros de Colón se encuentra el paraje “De los Troncos Petrificados”, por los ejemplares de las reliquias naturales allí encontradas.

Las piedras trabajadas, cortadas, pulidas y ornamentadas, pueden ser apreciadas por el visitante, así como aquellas que se encuentran en su estado natural. Asombroso es apreciar aquellas que en su interior contienen agua, cuyo sonido es perceptible al agitar levemente la piedra.