Francisco Álvarez, “Me encontré con un club muy familiero”

El forward surgido de la cantera, dejó CAPRI para sumarse al Club Atlético de San Isidro (CASI) en Buenos Aires. Con 21 años y casi dos metros, el segunda línea posadeño se está afirmando en el club “cebra”. En su visita a Posadas, “Pancho” habló con Line-Out de su presente y de los desafíos que se vienen.

12/04/2019 13:12

¿Cómo es tu vida en el CASI?

Son días con trabajo en doble turno. Entrenamos de lunes a viernes, por la mañana en el gimnasio y por la tarde en la cancha. Son entrenamientos exigentes y muy duros.

¿Mucha diferencia con el entrenamiento que hacías acá?

En realidad, yo siempre le puse mucha dedicación. En todos lados se puede entrenar de la misma manera, pero los del club, directamente, lo toman mucho más en serio. Son muchos más exigentes con ellos mismos, así que creo que es otra manera de entrenar.

¿Te costó adaptarte. Qué fue lo que encontraste cuando llegaste al club?

Y… cuesta estar solo. Costó un poco la adaptación, pero los muchachos del club te ayudan mucho, te acompañan en todo momento. Al principio tenía un poco de miedo de llegar y encontrarme con gente que, por ahí, te deje un poco de lado, que te diga no vas a jugar, sos del interior y te va a costar mucho. Pero no, al contrario, me encontré con otra realidad, con un club muy familiero, parecido a Rowing en ese ámbito, y fue algo muy bueno. Tuve ayuda de parte de todos, de los entrenadores, de los chicos que están jugando en este momento, todos te dan una mano, te apoyan y te ayudan en lo que puedan. Eso me gustó y me hizo sentir muy cómodo.

¿Cómo surgió la posibilidad de llegar a un club como el CASI?

Después de la concentración en Buenos Aires, en diciembre, una devolución que tuve de parte de uno de los entrenadores fue que, si quería llegar a otro nivel, iba a tener que irme a entrenar y a jugar en otro nivel. Era una decisión complicada, muy difícil, pero algo que tenía que hacer.

¿Lo charlaste con la familia, con todo tu entorno, antes de decidirlo?

En realidad era una decisión personal, pero sí, tuve que hablarlo con toda mi familia, con mis amigos. Fue una decisión que la tomé, en parte, con la ayuda de todos y eso me fortaleció a la hora de decidirme.

Allá, aparte de entrenar y jugar, me imagino que seguís estudiando…

Sí, seguro. En estos momentos estoy haciendo inglés, hasta mitad de año, y ahí retomo la facultad de nuevo, porque no llegué para inscribirme.

¿Qué estás estudiando Pancho?

Estoy siguiendo la carrera de Licenciatura en Márketing. Mientras estaba acá en Posadas estudiaba en el Dachary. Allá en Buenos Aires, voy a cursar la carrera en la Universidad de Palermo.

¿Cuesta acostumbrarse al ritmo de Buenos Aires?

Y, es un poco complicado. Por ejemplo, para llegar al club, yo que vivo en Capital Federal tengo una hora y media de viaje para ir y otro tanto para volver. Manejás otros tiempos, son distancias mucho más largas. Pero creo que después de unos meses uno se va acostumbrando.

Ya te tocó debutar. ¿Cómo es el nivel de juego, cómo te sentiste dentro de la cancha?

Me sentí muy cómodo, porque como te dije antes los chicos del club te ayudan en todo. Son partidos con un juego mucho más rápido, más físico también. Es un nivel un poco más elevado, cambia totalmente el juego, pero la voy llevando bien. Aparte, el apoyo de los compañeros es fundamental, te hace sentir seguro, sin miedo a cometer errores, así que eso me hizo sentir muy cómodo.

Seguramente el objetivo principal va a ser poder consolidarte en la primera del club…

Sí, el objetivo es poder ir escalando las categorías para llegar a jugar en la primera del CASI. Espero poder cumplirlo y creo que con esfuerzo y mucha dedicación todo se puede llegar a cumplir.