Daño estructural

Detrás de los números del INDEC sobre pobreza y desempleo, hay decenas de miles de argentinos (misioneros incluidos) que padecen la ausencia de un plan oficial para ayudarlos a salir adelante. El NEA, el más castigado.

31/03/2019 09:27

La cruda confirmación oficial de las estadísticas oficiales, volvió a “golpear” a los argentinos varias veces en pocos días. Tras la revelación del incremento de la cantidad de desempleados, siguieron la fuerte suba de la canasta básica alimentaria, los índices de pobreza e indigencia, la caída de la actividad económica y la desigual lucha de los ingresos frente a la inflación.

Puntualmente sobre la región en la que se encuentra Misiones, el Nordeste argentino (NEA), el padecimiento de la población es cada vez mayor. Tenemos el 40,4% de pobres y el 9,3% de indigentes viviendo en la misma. El pico de pobreza, del 49,3%, se dio en la vecina Corrientes que superó a Chaco (41.4%) y Formosa (32.5%). La tierra colorada se ubicó tercera en el ranking, con el 35,7% a partir de la medición realizada sobre Posadas.

El postergado NEA sigue padeciendo las consecuencias de las miradas indiferentes de los sucesivos gobiernos. Especialmente el de Cambiemos que, hace ahora más de tres años, prometió un millonario programa de “reivindicación” como el fue el (lanzado y re-re-re lanzado) Plan Belgrano que fracasó sin haber cumplido su finalidad.
El director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Jorge Todesca, sostuvo ayer que “si la inflación baja, la pobreza va a bajar”.

¿Realmente se puede creer que es algo tan matemático? El que no parece creer lo mismo es el expresidente del Banco Central, Martín Redrado: “La economía no tiene plan. Hoy estamos como el nadador que está en el medio del río y está esperando que la corriente lo lleve hacia alguna orilla”.

Sin dudas, la ausencia de un plan para paliar los efectos de las cifras tan difíciles de sobrellevar, hace del actual un modelo inviable. Para el pobre, para el que perdió su trabajo, para quien tiene un ingreso pero no le alcanza para sobrevivir, para el comerciante o empresario que pende de un hilo delgado para no terminar quebrado y cerrando, para la gran mayoría resulta la política económica actual sumamente inviable. Por más que al Presidente de la Nación le “caliente” que lo critiquen.

¿Cuántos argentinos pueden sumar en su familia los $27.570 mensuales que fijó la canasta básica alimentaria? Evidentemente más de 17 millones de argentinos no llega si se suman los pobres e indigentes.

Detrás de tantos números, la UNICEF acaba de difundir un documento en el que los datos alarman: “Los últimos datos analizados por UNICEF muestran que un 42% de los niños, niñas y adolescentes viven bajo la línea de pobreza (5,5 millones de chicos y chicas) y un 8,6% vive en hogares que no alcanzan a cubrir la canasta básica de alimentos. Por su parte, el 48% de los niños, niñas y adolescentes sufren al menos una privación en sus derechos básicos y fundamentales”.

En las conclusiones, el documento advirtió: “En este escenario, las familias con niñas, niños y adolescentes son quienes enfrentan los riesgos económicos y sociales más severos, particularmente, en los hogares con bajo nivel de ingreso o empleos precarios. La pobreza en la infancia y adolescencia es una deuda estructural que enfrenta el país y que requiere de acuerdos y compromisos de largo plazo” (…) “Esta situación requiere de acciones inmediatas y sostenidas. Invertir recursos para ayudar a que los niños, niñas y adolescentes sobrevivan y desarrollen plenamente su potencial es, ante todo, un imperativo moral y un derecho”.

La reacción oficial la tuvieron los ministros Carolina Stanley (Desarrollo Social) y Dante Sica (Producción y Trabajo) a las horas de difundirse los datos del INDEC. La primera recalcó la decisión del Gobierno de “decir la verdad, hablar del tema y trabajar todos los días para poder reducir la pobreza y mejorar la calidad de vida de todos los argentinos”. Algo no le estaría funcionando a la decisión oficial.
Para sumar malestar al “día triste” definido por Stanley, fue la afirmación de Sica: se “confirma y mantiene el rumbo económico”.

 

 

Dolarización
La semana dejó un nuevo récord de devaluación del peso frente al dólar, con algo de contención en la última jornada cambiaria del viernes. Sin embargo la moneda norteamericana cerró en $44.39 para la venta minorista en el promedio del Banco Central.

El dólar, solamente en marzo, se apreció un 10,73% y en lo que va del año un 14,99%. Y el plan de subir la tasa de las Leliq para evitar que los ahorristas vayan al dólar no surtió efecto a pesar que finalizó en 68,155%.

Ahora el Gobierno de Cambiemos espera que, finalmente, el viernes próximo el directorio del Fondo Monetario Internacional apruebe el desembolso del préstamo a la Argentina y, a la vez, lo autorice a vender parte de los mismos en el mercado financiero para contener la escalada.

La primera reacción, por el acuerdo de atar los valores al dólar, fue de las petroleras que comenzaron ayer con el fuerte incremento de los precios. Shell fue la primera en aplicar un 9,5% de aumento. En las próximas horas, la siguirían la estatal YPF y algunas otras más.

La medicina prepaga ya anunció que en mayo vuelve a subir los planes de cobertura un 7,5%. Se vienen con abril la suba de los abonos de la telefonía celular, del gas y algo más en la electricidad.

Por eso, los analistas privados creen que la inflación de marzo arrojará valores del 3.5 y 4 por ciento aproximadamente. Mientras que el “optimismo” por la desaceleración de la misma ahora se trasladó a abril. A la par, se arriesga que el año puede terminar con el 40% de inflación si no se logra contener el incremento de precios.

 

 

Elecciones
En el año electoral, las provincias siguen definiendo quién se queda con el poder. Hoy será el turno de San Juan, donde el peronismo pone en juego a Sergio Uñac en la búsqueda de la reelección con apoyo del kirchnerista presidente del PJ nacional José Luis Gioja. El principal competidor del oficialismo será el intendente de Santa Lucía, Marcelo Orrego, que se despegó de Cambiemos y se llevó consigo a varios de los partidos que conformaban esa alianza para darle forma al Frente Con Vos.

En el armado presidencial, Roberto Lavagna sigue jugando a la incógnita esperando una señal más clara de Sergio Mazza y Juan Manuel Urtubey. El exministro de Economía ratificó que no irá a una interna y quiere ser el candidato del consenso. Esta semana insistió con el término “consenso” en las redes sociales para referirse a las medidas que se requieren para intentar sacar al país de la crisis actual.

Precisamente Uñac como la fueguiona Roxana Bertone comenzaron a figurar entre los posibles acompañantes de fórmula. Pero también los hay radicales: a los ya mencionados Ricardo Alfonsín, Martín Lousteau y el socialista santafesino Miguel Lifschitz; se incorporó al gobernador mendocino Alfredo Cornejo, profundizando la grieta del centenario partido y los socios del PRO.

 

 

Se rompe y se…
Así como se debate en Misiones la permanencia del radicalismo con el PRO y el puertismo con duros cuestionamientos a la última Convención partidaria que así lo autorizó; a nivel nacional el rompimiento de la alianza gobernante es cada vez mayor.

Que Cornejo suene como posible vice de Lavagna no es casual. El mandatario se sumaría a Jorge Sappia, presidente de la Convención nacional, y a varios legisladores para abandonar Cambiemos y sumarse a la oposición.

“No sería una locura que la UCR rompa Cambiemos” dijo el exministro del Interior de la Nación y vicepresidente del Comité Nacional de ese partido, Federico Storani, al asegurar que Lavagna representa una opción superadora de Mauricio Macri. “Algunas de las formulaciones que hace Roberto Lavagna nos resultan más atractivas para este momento, teniendo en cuenta que plantea la necesidad de un Gobierno de unidad nacional con radicales; socialistas y peronistas que permitan constituir un Consejo Económico-Social, capaz se superar una crisis porque la Argentina está en una crisis muy profunda y que no se sale con un ‘drem team’ que no existe”. aseveró.

“El tiempo útil de la alianza Cambiemos se ha agotado, hay que terminar con Cambiemos, que ha sido una experiencia frustradora (sic), hay que terminar con eso y dar vuelta la página, pensar en otra cosa”, dijo a su turno Jorge Sappia al poner en duda que el órgano legislativo radical se reúna en los próximos días para tratar la continuidad del frente electoral.

En medio de la tensión interna en el oficialismo, el que se va debilitando cada vez más es Mauricio Macri, autodenominado candidato a la reelección. Por las dudas, hasta la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal realizó un “retiro” con sus funcionarios a fin de analizar el complejo panorama que la ubica como una posible presidenciable.