La historia sin fin

Alta inflación, más recesión, dólar inestable y tasas por las nubes para “contenerlo”, dependencia del desembolso del FMI, son parte de un contexto que se hace “eterno”. La interna de Cambiemos con desplantes electorales.

10/03/2019 22:37


El presidente Mauricio Macri continuó la semana con encuentros dedicados a escuchar a reconocidos economistas sobre el rumbo de la economía. Parece que el mandatario necesita saber de personas externas a su Gabinete que las medidas llevadas adelante son las “adecuadas”. Sin embargo, lo único que pareció recibir fueron duras (diplomáticas y no tanto) críticas al manejo no sólo de la política económica sino de la elección de sus colaboradores.

Las razones de dichas críticas están más a la vista que nunca. Se repiten incesantemente mes a mes, marcando a fuego la falta de un plan serio y la improvisación con la que se tomaron importantes decisiones que afectarán a la Argentina por largos años. Principalmente, por el nivel de endeudamiento al que llegó la gestión de Cambiemos y la recesión en la que sumieron al país.

Los especialistas no salen de su asombro cuando los consultan de otros puntos del planeta, al tener que explicar que el país lleva 10 meses de recesión continua con índices de inflación altísimos. Una conjugación que no registra muchos antecedentes cercanos en la academia.

Es que Macri y sus colaboradores tienen un solo objetivo: llegar a las elecciones como sea y jugarse la chance de ganar. De ahí en adelante, ni ellos saben cuál será el contexto en que viviremos los argentinos si las cosas no cambian.

Uno de esos especialistas en materia económica y financiera, confió a PRIMERA EDICIÓN que al Presidente se lo notó “perdido” y tan mal asesorado que llega a creer que las medidas adoptadas están bien aplicadas. Aunque acepta la visión crítica o, al menos, la escucha.

Este economista le advirtió a Macri cara a cara que debe conformar un equipo para “refinanciar la deuda con el FMI”, porque el país no tendrá capacidad de repago el año que viene.

Se menciona una cifra que asusta a cualquiera: Argentina necesitaría un desembolso de 100 mil millones de dólares en 2020 si entiende que el camino no es refinanciar y sí pagar los vencimientos. El último “salvataje” del Fondo, que sigue aportando dinero hasta el año que viene, fue por un total de 57 mil millones de dólares. Un dato que sirve para tener noción de la situación.

La relación deuda-PBI llegará, al final del aporte del organismo internacional, a niveles tan extremos que el país quedará en una posición de altísimo riesgo y cuyas consecuencias se irán viendo con el correr de los meses. Al punto que no habrá “ajuste del ajuste” que valga para intentar acomodar los números.

A partir de la profundización de la crisis, son más las voces que se animan públicamente a plantear la necesidad de un cambio al Gobierno nacional. El exsecretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, directamente pidió a Macri echar a Nicolás Dujovne del Ministerio de Hacienda y nombrar a Carlos Melconian como ministro de Economía.

“Necesitamos una figura de calibre y que sepa de política macroeconómica, algo que ha a estado muy ausente en este Gobierno. El perfil de Carlos Melconian está perfecto. Tiene los kilates, tiene calle”, opinó en diálogo con radio Mitre.

Cada vez son más los que ven al Presidente recostado sobre un sector interno de Cambiemos, liderado por Marcos Peña, que “lo aleja de la gente”. Marcelo Tinelli, salió horas atrás a “sugerir”, incluso, que Mauricio Macri “pueda estar más recostado en el sector de la gente más dialoguista y cercana al pueblo, y menos en los que están en una parte más cerrada y en estrategia electoral”. Sin dejar de advertir que “Todo el mundo está preocupado en la calle, ¿Vos no lo sentís? ¿No ven síntomas? Es una locura y una irrealidad. ¿Qué? ¿Están pensando solamente en la campaña electoral?”.

Más allá de la deuda, los argentinos perciben con preocupación la inflación imparable, la inestabilidad del dólar que impacta en los precios y las tarifas y la caída de fuentes de trabajo de manera constante, en empresas que hasta hace poco tiempo era impensable que entraran en crisis.

Si el camino que pretende transitar el oficialismo nacional es meramente electoralista, los resultados pueden ser categóricos. Hasta el FMI advirtió esa posibilidad esta semana con un importante (y poco usual) cambio de postura respecto a la política argentina. Mientras que en la última conferencia de prensa brindada por el director del Hemisferio Occidental, Alejandro Werner, advirtió “el riesgo considerable” que implicaba el resultado de las elecciones en cuanto a la derrota de Cambiemos, el portavoz del fondo, Gerry Rice, afirmó el pasado jueves que seguirán apoyando a la Argentina “más allá de los cambios políticos”.

“Es algo normal para el FMI. Su misión es apoyar a los países miembros. Los gobiernos pueden cambiar, pero el Fondo continúa apoyando al país”, afirmó Rice al marcar diferencias públicas con Wernertras su apoyo a la gestión Macri.

 

Pronósticos poco alentadores

El Gobierno empieza a recalcular sus pronósticos de inflación para 2019, inicialmente escritos en un 23% para los 12 meses. Hablan de un 28-29% frente a las consultoras privadas que se posiciones en el tercer mes del año en cifras del 34 al 40%.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elaboró el Banco Central de la República Argentina, en base a la opinión de 55 participantes (2 más que en la anterior ocasión), entre los cuales se cuentan 34 consultoras y centros de investigación locales, 14 entidades financieras de Argentina y 7 analistas extranjeros; fue otra señal de alerta para Cambiemos.

“La inflación esperada para lo que resta del primer trimestre de 2019 se mantiene en niveles más elevados que los observados en diciembre y enero. El pronóstico para febrero es 3,5% y para marzo 3,0%”, indicó dicho informe oficial. “Para el año 2019 los participantes del REM estiman la inflación, nivel general y núcleo, en 31,9% y 30,1%, respectivamente”, concluyó.

 

Dolarización

La suba de esta semana de la moneda norteamericana, reiteró una serie de capítulos similares que vive el país en los últimos años. Baja la tasa, la gente que cuenta con fondos fuga hacia el dólar, buscando rentabilidad en medio de la crisis.

Cada corrida cambiaria repercute inmediatamente en los precios. Empezando por la decisión del Gobierno nacional de dolarizar las tarifas de los servicios y los combustibles, lo demás se mueve al ritmo del billete verde en el mercado.

Por esta razón, el BCRA volvió a levantar las tasas de interés para que el dinero que queda sin ser “aspirado” no termine en la compra de dólares. El economista Juan Carlos De Pablo advirtió que “el jueguito de la tasa vs el dólar termina mal, lo dice la historia y el sentido común, porque llegará un momento en el que no habrá nada que evite que vayas al dólar”.

Para el economista, “lo que hay de fondo es que la economía está partida en 400 pedazos y nadie parece hacerse cargo, entonces el Banco Central sube la tasa que es lo único que puede hacer”.

El Central está impedido, por el acuerdo firmado con el FMI, de vender dólares si la moneda norteamericana no supera los $50 establecidos en la banda cambiaria a marzo. Ahora se conoció que Nicolás Dujovne viajará a los Estados Unidos mañana para encontrarse con Christine Lagarde y el secretario del Tesoro de EEUU, Steven Mnuchin, a fin de negociar la posibilidad de comercializar unos 8 mil millones de dólares de las Reservas del BCRA, para frenar una nueva estampida cambiaria.

En el Gobierno siguen pensando en la necesidad de que el tipo de cambio no se mueva de entre 39 y 43 pesos por dólar. Este lunes, el mercado abrirá con un piso de $42,27, promedio alcanzado el viernes pasado. Más allá del dólar, las tasas, la deuda, el gran problema es que la economía no se encamina en el mediano plazo (hasta el tercer trimestre) con al menos un leve signo de recuperación. En esta historia sin fin, el combo de problemas no superados puede ser desastroso para el empleo y las PyME que subsistieron hasta acá.

 

Elecciones

Hoy fueron las elecciones en la provincia de Neuquén y el gobernador Omar Gutiérrez (MPN) logró su reelección. No forma parte de Cambiemos pero, en los últimos días, consiguió que gran parte de la dirigencia macrista y radical llamara al “voto útil” por él para evitar el triunfo del candidato de Unidad Ciudadana. Pero, esa acción relegó las chances de Horacio “Pechi” Quiroga, el candidato de Macri.

En Córdoba, la interna de Cambiemos entre radicales y PRO está que arde, al punto de judicializarse la pelea. La pelea de Ramón Mestre y Mario Negri, termina beneficiando al gobernador Schiaretti. El oficialismo nacional ve cada vez más complicado el armado electoral en las provincias, que podría terminar con las aspiraciones reeleccionistas de Mauricio Macri o cualquiera de sus sustitutos en las listas.

Relacionadas