Casi una mujer maravilla

Sonia Ayala: En épocas de Universidad trabajaba para pagarse los estudios, y repartiendo su tiempo se recibió y logró dos carreras.

24/02/2019 18:17

Sonia es el vivo ejemplo de que con perseverancia y pasión se puede alcanzar todo lo que uno se proponga en esta vida.

Tengo la suerte de conocerla desde hace muchos años, y a pesar que lo de ella, no es el arte, cayó en mis redes, y gracias a eso y a Sexto Sentido, hoy puedo hacer dos cosas. Primero presentarles y contarles de ella y de lo extraordinaria que es y segundo aprender sobre una técnica decorativa nueva, el jacarelado. Era todo un desafío, nunca había tomado un pincel en sus manos.

Para Sonia las cosas nunca fueron fáciles y sencillas, como a muchos de ustedes seguramente les pasa. Las cosas a veces se complican, sin embargo Sonia nunca pierde es la fuerza para seguir adelante.

En épocas de Universidad, trabajaba para pagarse los estudios, y aún así, repartiendo su tiempo entre trabajo y estudio ella es doblemente profesional, se recibió de Licenciada en Administración de Empresas y Contadora Pública.

Ya recibida inmediatamente comenzó a trabajar en lo suyo. Al tiempo se enamoró, Orlando Rivero, es su compañero de vida, también un guerrero como ella, y juntos formaron una hermosa familia. Pronto llegaron los hijos Valentina y Francisco.

Los días de Sonia están completamente saturados entre el trabajo, ser esposa y ser madre. Una madre incansable. Aún así, aunque no lo crean siempre tiene tiempo para ser la mejor amiga. Es como una súper héroe, una mujer maravilla, porque tiene muchos logros alcanzados en su vida.

Pero su vida lejos de ser sencilla continuamente le pone pruebas muy duras, de las cuales ella ha sabido superarlas sin derrumbarse.

Y como es tan buena amiga, y también tal vez tan solo para pasar un buen momento, por primera vez realizó un seminario en el Atelier para aprender una técnica decorativa.

Se trata del Jacarelado, una técnica nueva, se trabaja con una base especial para jacarelado que se consigue en la artística, y lacas vitrales. Se pueden aplicar sobre todo tipo de superficies, y crear infinidad de objetos decorativos. En este caso trabajó sobre la tapa de una caja de té.

El resultado es imitación a mosaiquismo, que además tiene mucho brillo.
A los costados aplicó la técnica de falso decapado y textura con pasta de relieves.

Deberían intentarlo así como ella, para descubrir una vez más que somos capaces de hacer muchas cosas, muchas más de las que nosotros mismos pensamos.

Colabora
Claudia Olefnik.
Artista plástica.
Responsable del Taller Monarcas.
En Facebook. 0376-4720701