Iguazú: estudian si el Aedes ya nace infectado con los virus que transmite

Investigadores se valen de ovitrampas para recolectar los huevos de la hembra tanto en la zona urbana como silvestre. Luego de tres años aseguran que el porcentaje es bajo y que no es suficiente para generar un brote.

10/02/2019 17:50

En Iguazú estudian al mosquito trasmisor del dengue, zika y chikungunya.

“Un grupo de investigadores estudia el fenómeno de la transmisión vertical en los mosquitos Aedes aegypti desde hace tres años en Puerto Iguazú. La investigación está desarrollada y financiada por la Fundación Mundo Sano y busca determinar si la hembra infectada con algunas de las enfermedades que trasmite es capaz de contagiar a los huevos que pone”. Este mismo estudio se realiza en las ciudades de Tartagal, en la provincia de Salta, y Clorinda en Formosa.

Carolina Goizueta es ingeniera y responsable de la sede que funciona en la ciudad de las Cataratas. “El trabajo más fuerte que hacemos en Iguazú tiene que ver con las enfermedades vectoriales trasmitidas por mosquitos. En este caso todo lo que tenga que ver con dengue, chikungunya y zika. Durante todo el año se hace un trabajo de monitoreo a través de ovitrampas donde se va viendo la ovipostura del mosquito que tiene importancia sanitaria, el Aedes aegypti”, explicó en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.

Para hacerlo, colocan ovitrampas que son las encargadas de recolectar el material que necesitan. “Tenemos cerca de 30 urbanas y 20 silvestres”, indicó Goizueta. Con la colaboración de los vecinos de esta ciudad, las urbanas se colocan en las viviendas de diferentes barrios. “Algunas van afuera de la casa y otras adentro. Entonces también se puede comparar dónde es la mayor ovipostura del mosquito, si más en lo peridomiciliario o más adentro del domicilio”.

Las ovitrampas se colocan en diferentes épocas del año y permiten colectar los huevos que deja la hembra de Aedes aegypti, el objeto de estudio de la investigación. “Esos huevos que semanalmente se van colectando son conservados y se envían al Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas (INEVH). Allí son procesados con el objetivo de estudiar el fenómeno de la transmisión vertical, es decir si la hembra pone huevos y éstos nacen ya infectados con partículas virales”, explicó la ingeniera.

En relación a los resultados, Goizueta explicó que “hasta ahora no han encontrado un porcentaje significativo de esta transmisión. Lo más importante es saber que todavía la transmisión de estas enfermedades se hace a través del mosquito que se infecta al picar a una persona enferma y luego trasmite a una sana. Posiblemente una mínima parte pueda nacer pero no es tan significativa como para producir algún brote o epidemia. Pero este es un estudio en proceso”.

Como el Aedes aegypti trasmite no sólo dengue sino también zika, chikungunya y fiebre amarilla, “cuando se analizan los huevos que colectamos se buscan todas esas virosis. Se estudia para todas las enfermedades relacionadas con este mosquito”, afirmó.

 

Datos de las ovitrampas

Goizueta explicó que actualmente se encuentran en la recolección del material de estudio e indicó que “este año se pondrá mayor atención seguramente en la fiebre amarilla”.

Explicó que las ovitrampas son revisadas semanalmente y permiten tener un panorama acerca del comportamiento del mosquito. “Se encuentran más huevos en la parte externa de las casas, mucho más que adentro. En nuestros patios es donde más juntamos elementos que después sirven de criadero. Por eso siempre la insistencia de controlar el peridomicilio. Sobre todo en esta época que tenemos períodos de lluvia y de calor que vuelve un criadero ideal todo lo que podamos tener en los patios”, señaló.

Como las ovitrampas están colocadas durante todo el año, también permiten analizar cómo impacta el clima. “En los períodos que hace mucho frío es donde la ovipostura baja, prácticamente no hay. Pero automáticamente cuando empieza un poco el calor se activa y empezamos a encontrar huevos nuevamente de este mosquito”, aseguró.

Para cerrar, Goizueta explicó que “con el Aedes aegypti convivimos constantemente. Decimos que es un mosquito urbano porque le gusta vivir en la ciudad y que es domiciliario porque le gusta más estar en las casas que es dónde encuentra un ambiente ideal para reproducirse. Por eso se insiste mucho con la eliminación de criaderos porque en realidad el mosquito ya está acá, no vamos a dejar de tener mosquitos pero hay que tratar de bajar la cantidad. Con más cantidad es mayor la probabilidad de que realice un brote o epidemia”.