Isla Chafariz, un paraíso en el río Uruguay

Este rincón argentino, que hace unos años era ocupado sólo como escape de los fines de semana, se transformó en un punto turístico al cual acuden vecinos de la región para descansar y disfrutar del entorno.

10/02/2019 16:11


En un lugar escondido del río Uruguay, en el municipio de Colonia Aurora, al lado del Paraje conocido como Puerto Alicia existe una isla que tiene un encanto muy particular. Con sus playas de piedras redondas y con una exuberante vegetación, Chafariz es un conjunto de islotes perteneciente a Argentina, el mayor de unas 35 hectáreas, aunque no cuenta con servicios básicos, es un lugar escogido por los vecinos de la región para pasar sus vacaciones.

Hace unos años esta porción de tierra en el medio del río Uruguay era un escape de fin de semana para algunos lugareños o de pesca para los fanáticos de ese deporte. Pero eso fue cambiando para transformarse en un punto turístico. Se calcula que ya visitaron el lugar más de 10 mil personas que se alojan en las cabañas en ambas costas del cauce.

Escondida entre las barrancas del Uruguay, a unos cinco kilómetros aguas arriba del viejo puerto de Alicia Baja, la isla no está habitada por las crecidas del río, pero sí ofrece la oportunidad de descansar durante todo el año.

Los islotes se ubican más cerca de la costa brasileña, sin embargo, el capricho de la naturaleza se los concedió a Argentina. El canal más profundo del Uruguay en este sector está en los escasos seis metros que los separa de la costa del país vecino y son los brasileños quienes más los aprovechan.

Desde hace muchos años cuentan con cabañas e infraestructuras adecuadas. Pero en los últimos años muchos argentinos de las ciudades cercanas como San Vicente, Colonia Aurora y El Soberbio se animaron a invertir, levantaron grandes cabañas para uso personal que se transformaron en alquileres por día.

Así, a lo largo de varios kilómetros de costa se levantan construcciones de madera y mampostería que pasaron de ser casas de fin de semana a ser improvisados hoteles que alojan a miles de turistas. Un lanchero lugareño se encarga de llevar a la isla a los visitantes que salen por la mañana y regresan entrada la noche. También existe un pequeño comercio que abastece a los visitantes.

Puede ser por la proximidad de este lugar, que además está alejado de las ciudades cercanas o bien por la simple idea de despejarse unos días en un lugar paradisíaco, que se transformó en un espacio turístico. Lentamente se van viendo inversiones de los privados que se animan a pensarlo como un lugar para recibir turistas.

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