Dieron el alta al gendarme misionero baleado

El cabo Mereles había recibido dos disparos en la cabeza de parte de piratas del asfalto.

12/12/2018 07:45


RECUPERACIÓN. Mereles fue atendido en el hospital de Moreno, luego en el Churruca y durante siete meses en una clínica.

El pasado 23 de abril, Hugo Orlando Mereles, cabo de Gendarmería Nacional, recibió dos disparos en la cabeza que lo dejaron al borde de la muerte. Más de siete meses después, el hombre de 33 años, oriundo de Colonia Delicia, logró recuperarse de la agresión que sufrió de parte de delincuentes dedicados a la modalidad “piratas del asfalto”, en la localidad bonaerense de Moreno.

Ayer, a través de su cuenta en las redes sociales publicó un extenso agradecimiento a todos los que de una u otra manera lo acompañaron y ayudaron durante sus horas más difíciles.

“Siendo un niño soñaba con ser un héroe… ya en mi adolescencia pensaba en que quería servir a mi patria…decidí ir en busca de lo que tanto anhelaba, quería cumplir mi sueño y fue así que conocí mi amada Gendarmería Nacional Argentina. Hoy, 14 años después, soy el cabo primero Mereles , ese que un día salió de su Misiones natal para ir tras su sueño, y lo logró!”, escribió.

Hoy en día, estoy regresando a mi hogar, después de casi 8 meses, del cual el 23 de abril del 2018, dejé como cada uno de mis días para cumplir con mi labor, como siempre, antes de salir me despedía con un beso y un ‘hasta luego, mis amores’ a mi hija y mi señora, sin siquiera pensar que ese día no podría volver para abrazarlas ni darles un beso, ni compartir un mate, ni contarles como fue mi día, a mi regreso…salimos a combatir la delincuencia, con la diferencia de que ese día un malviviente, me iba a cambiar la vida…recuerdo la desesperación y el gran desempeño de mis camaradas, que estuvieron conmigo en ese enfrentamiento, hoy son mis héroes, cabo Alvarez Lucas, gendarme Mercado, cabo Gonzáles Néstor, cabo primero Ruíz Díaz, como corrieron a contrarreloj para que me salvaran la vida. Mil gracias a cada una de las personas que de una u otra manera estuvieron acompañándome con sus oraciones y su fe para que pueda salir adelante, no tengo palabras, ni manera de agradecer por tantas muestras de afecto… Gracias a Dios, y a los médicos por mi vida… Gracias eternas!!”, finalizó el uniformado, quien fue reconocido como ciudadano ilustre en su localidad.

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