El otro, ¡un vagabundo!

Señora Directora:
Hay un video que circula por WhatsApp de lo que parecen ser policías brasileños ejecutando un prisionero frente a unas mujeres que suplicaban por su vida.

10/12/2018 10:11

El hombre con las manos en la nuca atrapado en el suelo, el policía agarrándolo de la remera descarga un tiro de su revólver Magnum 45 sobre la cabeza del detenido, salpicando sangre a una mujer que se pone de pie mirando desafiante e indignada a el policía.

Mientras otro policía dice que era un vagabundo, que en portugués tiene un significado más peyorativo que en el castellano.

El video seguramente fue grabado por un agente de la fuerza, porque ningún prisionero ante hombres armados con metralletas lograría hacerlo, y seguramente fue enviado como motivo de elogios.

Antes de las elecciones a la Presidencia del Brasil circulaba por WhatsApp un video troll, donde un hombre en su auto de alta gama hablando por celular dice que va a votar a Lula, al PT, en el momento que es increpado por un motochorro que le pide el celular y la plata. Cuando el ladrón empieza a huir, la víctima saca un revólver del asiento clama a ¡Lula un carajo, Bolsonaro negro! y dispara su revólver.

Este video explica en parte el video real anterior.

¿Qué es un estado de derecho? El estado somos nosotros, Montesquieu escribía en el Espíritu de las leyes: “Nos ha enseñado una experiencia eterna que todo hombre investido de autoridad abusa de ella…” En Argentina el artículo 18 estableció que” Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo….”

¿Qué son las garantías constitucionales? Son los mecanismos que la Constitución da a todos los habitantes para proteger sus derechos. Podemos mencionar que nadie puede ser arrestado sin orden escrita de la autoridad correspondiente y debe respetarse siempre la defensa en juicio.

Cuando se celebran estas prácticas de fusilamiento y cambiamos la constitución por un revólver estamos abriendo la puerta a la violencia, al derecho del más fuerte, y esto es abrir la caja de Pandora, a todo lo que va destruyendo una sociedad civilizada.

¿Quien es el otro, el chorro, el delincuente, el pobre? Es un coterráneo, es un compatriota, un conciudadano, sus garantías son las mismas que las mías por más que haya roto el contrato social, contrato que muchas veces excluye a muchos de los derechos, pero no de las obligaciones.

Si lo trato como un nadie, como un vagabundo, ¿algo estamos haciendo mal?

El filósofo Darío Z. pregunta: ¿si la política no es para el otro para quien es? Si se practica en función de uno mismo, no es política es negocio y vuelve a preguntar: ¿hay un encuentro con el otro en la sociedad?

Pablo Martín Gallero
Puerto Rico (Misiones)