Puja por la “caja” entre ediles y el alcalde de Hipólito Irigoyen

Desplazaron al vicepresidente del HCD, solicitaron un incremento de 100% en las dietas y quieren revisarle balances aprobados. Crece la tensión en el pueblo.

06/12/2018 13:12


La inminente llegada de un año electoral y la puja por el control del presupuesto desató un feroz enfrentamiento político entre el intendente de Hipólito Irigoyen, Félix López y el Concejo Deliberante, conformado por mayoría de renovadores.

La crisis comenzó hace un mes cuando los concejales Cristina Kachorroski (presidenta) Sara Méndez, Hugo Bogado (todos FR) y Alina Schimmelpfenning (Pays) se unieron para desplazar a Néstor Dengler de la vicepresidencia del Concejo Deliberante y colocar a Méndez en ese cargo. Fue interpretado como un ataque al poder del intendente ya que Dengler era su hombre de confianza en el deliberativo.

Desde el entorno del intendente denunciaron que el desplazamiento fue irregular, efectuado sobre tablas, sin motivo y que no cumplió el requisito de convocar a una sesión extraordinaria para este fin.

En los últimos días, los cuatro ediles firmaron un pedido de aumento de casi 100% de sus dietas donde se incluye un concepto adicional inexistente en el escalafón administrativo.

Fundamentan que “resulta de vital importancia señalar la pérdida de poder adquisitivo de la moneda en detrimento de la suba de los precios de la canasta básica elevando los costos del nivel de vida de una familia tipo”.

Este pretendido incremento supera ampliamente lo dispuesto por el intendente López, durante 2018, que dispuso escalonadamente una suba de los haberes del Ejecutivo y del Legislativo en 30%.

Otro round del enfrentamiento se produjo por la intención de los concejales de incorporar como contratado con relación de dependencia a un profesor de Ciencias Jurídicas como asesor del Concejo, por una suma similar a la dieta de un edil. El intendente se opuso y agravó la puja.

Para incorporarlo piden la modificación de la ordenanza presupuestaria que sancionaron hace menos de dos meses.
Y en los últimos días, al parecer por sugerencia del “asesor”, los ediles solicitaron revisar los ejercicios 2015, 2016 y 2017, los cuales ya fueron aprobados por ellos mismos y no habrían tenido desaprobación del Tribunal de Cuentas, lo que conlleva el concepto de “cosa juzgada”.

La situación trepa al tope de máxima tensión cuando se habla de la posibilidad de destitución del intendente, cosa que podría ocurrir si hay causal, ya que el número le permitiría. Con cuatro de los cinco votos estarían en condiciones de hacerlo.